Durante los tres años que lleva el gobierno de Felipe Calderón, el desempleo aumentó de 1.6 millones a 2.3 millones de personas, y la deuda externa creció de 215 mil millones a 241 mil 500 millones de dólares. La carestía se ha extendido: el kilo de tortilla subió de cinco a 11 pesos, el de frijol de 11 a 21, el de pollo de 40 a 56 y el de la carne de res de 64 a 74. El gas también aumentó de 7.95 a 9.48 pesos y la gasolina de 6.5 a 7.72 pesos. Mientras tanto, el salario mínimo sólo aumentó de 48.67 a 54.80 pesos. Ésos son algunos datos duros de una crisis económica que se vislumbra más grave que la de finales del gobierno de Carlos Salinas y principios del de Ernesto Zedillo en 1994. En aquella ocasión la economía cayó casi 7%, el peso perdió la mitad de su valor y se esfumaron 400 mil empleos. En esta, si bien nos va, la economía caerá 10% con una pérdida del peso de 35% de su valor y la desaparición de 700 mil empleos. La crisis de Salinas-Zedillo tuvo, se acordará, su “error de diciembre”. La actual tiene su “error de abril” y se refiere a lo ocurrido con la epidemia de influenza humana cuando, sin tener toda la información a la mano, pero con un afán desmedido de protagonismo político e internacional, Calderón —y con él Marcelo Ebrard, jefe de gobierno del Distrito Federal— decidió paralizar al país cuando iniciaba la fase más crítica de la recesión económica. Los resultados de ese manejo demagógico fueron, entre otros, un desplome de 85% en la ocupación hotelera, 65% en el tráfico aéreo, 30% en los restaurantes y 80% en el consumo de carne de cerdo. Todo esto en una economía que ya había visto caer casi 40% sus exportaciones, 15% las remesas que recibe de los trabajadores migratorios, 60% los ingresos petroleros y 40% la recaudación de impuestos. Peor, imposible. Calderón, el PAN y sus propagandistas electorales declaran y enfatizan hasta la saciedad en radio y televisión que ellos contuvieron la devaluación y una crisis que nos vino de fuera. Eso es falso. La crisis, es cierto, se originó en Estados Unidos, de cuya economía los gobiernos mexicanos neoliberales (De la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox y Calderón) nos hicieron absolutamente dependientes. Por lo tanto esta crisis es nuestra crisis, es la crisis de un modelo que aquí se asumió, prohijó y defendió. Si a ello le sumamos los catastróficos efectos del “error de abril”, veremos pronto a una economía tan debilitada que no es remoto que en el segundo semestre de este año cuando, pasadas las elecciones, sea retirado el apoyo artificial que se le da hoy a la paridad del peso con el dólar, la divisa estadounidense nos cueste entre 16 y 17 pesos. Así que, de cara a las ya cercanas elecciones federales intermedias, la pregunta es si va usted a volver a votar por el partido del que se asumió como “el Presidente del empleo” y por quienes nos tienen sumidos en esta crisis o si, al anular su voto, harto y castigador, permita que siga y se profundice el actual estado de cosas. La economía es el principal tema de preocupación para el país. No lo es —como se pretende hacernos creer— el combate al narcotráfico y la inseguridad al que, con una equivocada estrategia y sangrientos resultados, ha dedicado Calderón la mayor parte de sus esfuerzos. No se olvide que hasta la fuerza y penetración de los cárteles de la droga, es consecuencia de un proyecto económico que no genera crecimiento ni atempera la profunda desigualdad social. Así que no se deje engañar por la propaganda partidista, ni por las campañas de miedo y de lodo promovidas por el gobierno y el PAN, ni se haga bolas respecto al tema central de las elecciones por venir, es decir, la economía. Instantánea DEMANDA. El director del IMSS, Daniel Karam, quien hasta el momento de escribir esta columna no había cumplido con su promesa de subir a internet los nombres de todos los concesionarios de guarderías subrogadas, demandará civilmente al dueño de la bodega donde se encontraba la guardería incendiada, a la Secretaría de Finanzas de Sonora (que operaba un local en el mismo inmueble) y a los concesionarios de la estancia siniestrada. En tanto, no se habían realizado hasta anoche las consignaciones penales de al menos 13 presuntos responsables de la tragedia. (rrodriguezangular@hotmail.com) |