Ni el mundo se libró del mal ni el país quedó a salvo del flagelo. Más aún, la advertencia de la Organización Mundial de Comercio habla de que el rebote podría llegar con mayor virulencia.Ahora resulta, pues, que las medidas tomadas por el gobierno federal y el capitalino, a cuya vera se paralizó la economía, agravando la de suyo grave crisis del país, resultaron estériles. Peor aún, repetir el numerito nos empujaría al desastre total, en un escenario en que este 2009 será el peor año de la historia político-social de México en los últimos 21. En el más optimista de los escenarios la economía caerá 8%, arrastrando a prácticamente todas las ramas productivas. La “estrategia” antiinfluenza golpeó a sectores que hasta entonces se mantenían intocados: turismo, comercio y servicios, agravando el de la construcción y manufacturas. La catarata, naturalmente, alcanzó a ramas primarias como la producción porcina, cuyas heridas no han logrado resarcir las promesas del gobierno. Más aún, la ola salpicó al propio gobierno, cuya recaudación se fue a pique, pese a lo cual debió comprometer recursos para resarcir a los sectores afectados, por más que éstos no terminan de fluir. La promesa habló de 14 mil millones de pesos para empresas y negocios afectados por las medidas para contener la epidemia, aun cuando de ellos 2 mil 200 dejaría de cobrar el fisco. Según ello 5 mil millones se destinarían a micro, pequeñas y medianas empresas; 2 mil al turismo, restaurantes y centros de esparcimiento, 3 mil a la aviación y mil al sector porcícola. El reparto de papel no incluyó a los desempleados. En paralelo, se habló que las empresas podrían reprogramar el pago de sus créditos bancarios, lo que tampoco hasta el momento ha ocurrido, dada la cerrazón de las intermediarias. “A nosotras nadie nos dijo nada”, aducen. Más aún, a decir del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, habría laxitud para no incorporar a los deudores al Buró Nacional de Crédito y para no exigir a los bancos la creación de las reservas correspondientes. La llamarada, pues, fue de petate. Ahora que, a contrapelo también a las promesas, el crecimiento del crédito bancario mantiene una tendencia decreciente que amenaza con una grave contracción. Naturalmente, metido en su propia trampa, el gobierno no estará ya en condiciones de actuar como detonante de la economía, con el agravante que las medidas adoptadas hasta hoy no tienen cohesión ni coherencia, lo que las vuelve nulas. El problema es que el escenario trágico: la pérdida adicional de medio punto en el crecimiento; la caída total de reservaciones para las zonas de playa, con énfasis en Cancún, Acapulco y Puerto Vallarta; los vuelos a 30% de su capacidad; el cierre masivo de restaurantes… llega cuando la economía está a punto de llegar a lo peor de la crisis. El escenario habla de desempleo galopante, cancelación de inversiones externas previstas, mayor caída de las exportaciones, profundización de la crisis en la industria automotriz, cierre o fusión de líneas aéreas, crecimiento en la cartera vencida… y más devaluación. Ahora que si para las empresas el panorama es desolador, para el gobierno será patético, al agigantarse el déficit presupuestal que arrastra, ante una caída total en ingresos. De hecho, la posibilidad habla de tres caminos, todos de gran impacto social: subir gravámenes vía incrementar la tasa del Impuesto Empresarial de Tasa Única 20%, o generalizar la tasa del IVA, que implicaría gravar alimentos y medicinas; bajar el gasto, con peligro de afectar programas sociales, o incrementar el endeudamiento cuyo nivel llegó ya al techo. Se diría, pues, que el gobierno se lanzó al abismo sin planeador, en un vuelo que resultaría estéril. ¿Seguimos aplaudiendo la hazaña? Balance general En lo que representa el inicio de un doloroso proceso de desinversión en sus activos menos estratégicos, Cementos Mexicanos anunció ayer la venta de sus operaciones en Australia a su rival, la firma suiza Holcim. La operación, pactada en 2 mil 20 millones de dólares australianos, incluye 249 plantas de concreto; 83 canteras de agregados y 10 plantas productoras de tubos de concreto. La firma de Lorenzo Zambrano operará sólo con las plantas de Rinker, la firma cuya compra provocó la crisis de deuda que enfrenta. Los activos en venta produjeron el año pasado ventas por mil 857 mdd australianos. Demandan a Sánchez Henkel Como lo anticipábamos la semana pasada, el grupo Salinas de Ricardo Salinas Pliego demandó, vía su filial Iusacell, al titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Sánchez Henkel, por los delitos de difamación y calumnias, además de daño moral. Como recordará usted, el funcionario declaró hace unos días que se había despedido a 14 abogados de la dependencia por haberse coludido con la firma de telefonía móvil para perder un juicio, en afán de favorecer a ésta. Las entrelíneas, pues, hablan de soborno. La querella se planteó ante la Delegación Metropolitana de la Procuraduría General de la República. Sigue la agonía Pues ahora resulta que los 4 mil 500 derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social que requieren del servicio de hemodiálisis interdiaria para sobrevivir están otra vez frente a la pesadilla de quedarse sin atención, dado que los contratos de las firmas que ofrecen la alternativa, aunque se alargaron, culminan el ultimo día de este mes, y los sustitutos tendrán lista la infraestructura hasta el 1 de septiembre. Ante la desesperación, el jueves 4 de junio el organismo tripartita convocó a una reunión en la que ofreció, en el papel, una salida favorable para todas las partes. El problema es que muchas respuestas se quedaron en el aire. Por ejemplo, el nombre de la empresa o empresas que entrarán al relevo; la certeza de que se evaluó la calidad de las instalaciones y la solvencia del personal médico; la forma en que se reivindicarán sus derechos… Como usted sabe, el problema lo originó una absurda licitación en que se permitió concursar a empresas con el aval de una carta compromiso para construir las instalaciones si ganaban el contrato. El contrato lo obtuvieron las empresas Diagnóstico Ángeles y Corphomed, con la novedad de que la primera carece de experiencia, y la segunda está acusada de haber provocado la muerte de pacientes por falta de higiene en sus instalaciones de Querétaro. Otra caso de subrogación. |