Ya habíamos escuchado de este establecimiento, ubicado en un edificio del Centro Histórico que alberga la Librería Porrúa. Un moderno elevador nos llevó al último piso, donde se aprecia una increíble terraza tipo lounge, que transmite tranquilidad. Lo maravilloso es que tienes una vista única y envidiable al Templo Mayor y al Zócalo de nuestra ciudad.
Para empezar, pedimos un mezcal de Oaxaca, Danzantes reposado, y una cerveza clara de barril, por sugerencia de Luis, quien hace honor a su tierra natal.
Para acompañar nuestras bebidas, el servicio amable y atento nos ofreció un quesillo en salsa verde, con ricas tortillas elaboradas especialmente para el restaurante. La salsa de sabor casero, con el quesillo empanizado, convirtió un plato sencillo en uno extraordinario.
Llegó la carta, y por momentos guardamos silencio; no dábamos crédito a la belleza que estábamos viendo, esos edificios de épocas pasadas que caracterizan nuestro Centro Histórico.
Para no variar ordenamos al centro. Compartimos un fideo seco en salsa de frijol negro con crema y queso fresco espolvoreado, y un Brie con salsa de chiles secos; ambos maridaron perfecto con el mezcal y la cerveza. El menú fue diseñado por la chef Salomé Álvarez, propietaria del Ligaya, y cuenta con platos de cocina mexicana muy bien logrados por la mayora Magdalena Martínez.
De la carta de vinos, con buenas opciones a precios medios-altos, nos decidimos por el mexicano Monte Xanic, Cabernet-Merlot, equilibrado y de buen cuerpo, ideal para nuestros platos fuertes. Por sugerencia del mesero fueron chile relleno de chicharrón prensado y envuelto en una especie de tortilla, a manera de capeado -exquisito y fino-, y milanesa con papas, y arrachera con frijolitos y guacamole. La carne de muy buena calidad, al término correcto, con buenos ingredientes y el sabor de antaño, nos hizo deleitarnos de gusto.
Las salsas y la panadería como hechas en casa, especialmente la de pasilla y tomate verde.
Para terminar, un flan casero y las típicas crepas de cajeta, que acompañamos con un express.
El Mayor es ideal para fumadores por la terraza y para llevar a un visitante extranjero. Además de buena comida se disfruta de una espectacular vista, testigo de la riqueza cultural de nuestro país. Sin duda, es una de las mejores opciones en la ciudad de México. Además, cuenta con un espacio más casual, Deli El Mayor, que ofrece ensaladas, pannis, bebidas de fruta, café y té.
celia.marin@eluniversal.com.mx
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