“¿Y tú, vas a votar por más de lo mismo o vas a anular tu voto?”, me dijo ayer la Mafufa con esa voz mandona suya con la que más que preguntarme, casi me está ordenando lo que, según ella, debo hacer. “No lo sé todavía, pero de que voto, voto”, le respondí yo, tratando de evadir la presión de la bruja que anda ya militando en una de esas muchas organizaciones ciudadanas que crecen como la espuma igual que su llamado a la anulación del voto. Porque igual que la Mafufa son muchos ya quienes se están organizando y llamando a protestar con la emisión de votos nulos; ya sea con taches, leyendas o mentadas inscritas en la boleta electoral o hasta con el vacío indiferente de un voto en blanco, cada vez son más los ciudadanos anónimos o conocidos personajes públicos de los más distintos ámbitos los que se enrolan, personal o colectivamente, en esto que llaman un “movimiento de protesta” contra el extraviado e inepto sistema político y electoral en México. Seguro, pajarracos, han sabido de académicos, periodistas, activistas de derechos humanos, profesionistas, representantes de minorías o líderes sociales que se suman a este activismo contra el voto a los políticos, sean del signo que sean. En mis tardes de internet en el Castillo me he topado con todo tipo de invitaciones, correos, mensajes y declaraciones de quienes creen, no sin una dosis de idealismo e ingenuidad, que si se le hace el vacío electoral, nuestra soberbia y cínica clase política se verá obligada a escuchar. Pero lo que más me ha sorprendido, les confieso, es ver que la idea de promover la anulación del voto va permeando cada vez más en sectores pensantes de la sociedad, y lo más extraño todavía: a ese movimiento se están sumando políticos, sí, leyeron bien, pajarracos, dije políticos, de los que han hecho carrera, ocupado cargos públicos y de elección en el sistema político y electoral y que hoy le piden a los ciudadanos protestar contra ese mismo sistema anulando su voto. En las últimas horas me enteré al menos de dos casos. El primero fue el de la maestra Rosalbina Garabito, militante de izquierda de toda la vida, figura del comunismo y fundadora del PRD. Ella fue una de las que promovieron durante años la idea de que la izquierda mexicana tenía que volverse una “opción electoral”, que los movimientos comunistas tenían que competir por la vía de las elecciones para buscar llegar al poder e instaurar sus ideas sociales. Eso fue lo que hizo a Rosalbina apoyar en 1988 la creación del Frente Democrático Nacional, que apoyó la candidatura a la Presidencia de Cuauhtémoc Cárdenas en las elecciones presidenciales de aquel año, y lo que la llevó a ser después una de las figuras principales en la fundación del PRD. ¿Qué pasó en el camino? Hace años que Rosalbina dejó de militar activamente en el perredismo y se volvió incluso una crítica de las corrientes internas y los movimientos clientelares que dominan al partido de izquierda. Hoy, de plano pajaritos, Garabito pide a los ciudadanos que vayan a las urnas a emitir su voto el 5 de julio, pero que no lo hagan a favor de ningún partido o candidato, sino que anulen la boleta y expresen de esa manera su inconformidad con la manera en que se están conduciendo los partidos y el sistema electoral. Pero si de una política de izquierda pudiera ser sorpresivo, imagínense lo que pensé cuando la Mafufa me contó que su amiga Dulce María Sauri Riancho, la que fue presidenta nacional del PRI, gobernadora de Yucatán, diputada, senadora, alumna predilecta del fallecido cacique Víctor Cervera Pacheco, hoy está llamando al electorado a anular su voto en los próximos comicios. Ella, la Sauri, la misma que hace unos años, en el 2000 para ser exactos, hacía campaña por todo el país para pedir el voto a favor del PRI, la que por la vía de los votos llegara a varios de los cargos que ha ocupado, hoy dice que no vale la pena votar por los partidos actuales, incluido el suyo, y que la política mexicana “está dominada por los poderes fácticos” e intereses de grupos económicos y empresariales que son los que controlan a los partidos, a los congresistas y a los candidatos. Ver para creer, pajaritos. Hasta los mismos políticos dicen que hay que protestar contra sus compañeros y anular el voto. ¿Y ustedes qué creen? |