Calderón sonríe junto a toda la constelación de estrellas de Televisa que con reminiscencias salinistas, salen a apuntalar a un gobierno en momentos de crisis; Marcelo dice que buscará a Shakira y a Bono para que le ayuden a promover la ciudad y su imagen, que quedó destrozada por la epidemia de influenza; Calderón va a saludar a los jugadores de la Selección y se toma la foto con ellos en vísperas de un partido casi de trámite; Marcelo va a saludar hasta su hotel a los actores de Hollywood que protagonizan la película Star trek; Calderón recibe en Los Pinos al actor que da vida en la pantalla a los hombres mutantes. ¿Cómo se llamó la obra, pajaritos? A falta de pan, más circo. Nuestros gobernantes, sean del partido que sean, recurren en esta época crítica para el país, en la que se juntan peligrosamente la cada vez más grave crisis económica con la inseguridad y una latente crisis social, a la vieja fórmula que tanto practicaron los romanos. Si el pueblo está algo inquieto, hay que darle buen circo, en calidad y cantidad. Circo, pajaritos, que lo mismo se ve en forma de vistosos y mediáticos operativos contra el narco que detienen espectacularmente a 10 alcaldes, funcionarios, policías, jefes policiacos y hasta agentes de Tránsito a los que se hacen acusaciones de vínculos con el crimen organizado. Cifras sorprendentes de detenidos, casi 200 pero ninguno hasta el momento consignado; todos extrañamente arraigados, retenidos bajo esta nueva figura legal en la que aún no les prueban nada pero igual los privan de su libertad. A todos, curiosamente, se les vence el arraigo unos días después de que pasen las elecciones del 5 de julio. ¿Qué va a pasar después si no les pueden probar las graves acusaciones que les hace el gobierno federal? Los van a soltar con un “usted disculpe, nos equivocamos”. ¿Y el ridículo monumental que haría un gobierno que dijo que ahora sí acabaría con las redes de complicidad de la política que han protegido y protegido a los narcos por décadas? Pero el circo político no distingue colores, pajarillos. Del lado de la izquierda también saben ser frívolos, y Marcelo Ebrard busca desesperado cómo levantar la imagen y la economía de la ciudad, que él mismo contribuyó a tirar con su sobrerreacción ante el problema de influenza que la afectó. Si tiene que ir a visitar a actores hollywoodenses a su hotel para que lo reciban, no importa; si tiene que lanzar campañas de promoción que después le son copiadas por el gobierno federal pero con muchos más recursos, lo hará. Es época de crisis y en medio del desempleo que se agrava en la ciudad y la economía local que se deprime junto con la de todo el país, se hará lo que se tenga que hacer. ¿Se han fijado, pajarracos, que curiosamente las dos campañas promocionales que buscan promover el turismo y reactivar la imagen del DF y del país hablan de “vida”, de vitalidad?: “México, ciudad llena de vida”, reza el lema de promoción del GDF en la que por cierto me invitaron a participar. “Vive México”, reza la campaña millonaria de Calderón, y la insidiosa de la Mafufa se pregunta mientras prepara la cena: “¿Vive México..., y quién lo mató?”. EL BAÚL DEL DUENDE… ¿A alguno de ustedes le interesa una Hummer, pajaritos? Se los pregunto porque yo busco deshacerme de la que me regaló mi comadrita Elba. Ahora que me enteré que la quebrada General Motors tuvo que vender la marca de las camionetas Hummer, ésas que usan lo mismo ricachones ostentosos que narcos, me preocupé porque no sé si eso encarecerá las refacciones. Ya le dije a mi comadrita que se lleve su camioneta, que mande por ella al castillo, pero en una de ésas si no la recoge, la rifo. Ya les avisaré de los boletos… ¡Ay, Georgina, qué muchacha tan ocupada!, le dijeron a la secretaria de Energía los legisladores del Congreso. Y es que cuando los diputados y senadores, molestos con la funcionaria calderonista, le reclamaron porque se había tardado 40 días para instalar el nuevo Consejo independiente de Pemex, con lo que violó la ley, la secretaria que fuera maestra del presidente Calderón le respondió a los congresistas: “Es que estaba muy ocupada, primero fue la visita del presidente Obama, luego la epidemia de influenza, luego…” la respuesta de la Kessel molestó tanto a los diputados y senadores que ya analizan iniciarle un juicio político… Me voy, pajarracos, pero ¡regresaré! Ja, ja, ja, ja… |