Los colores azul y oro del equipo representativo de nuestra máxima casa de estudios nuevamente se han vestido de gloria al hacerse escuchar el rugido del puma, con el que casi me parecía entender “Por mi raza hablará el espíritu”, cuando el árbitro Paul Delgadillo hacía sonar su ocarina dando por terminado el encuentro por la finalísima del Torneo Clausura 2009, frente a los Tuzos del Pachuca, obteniendo así la sexta estrella para la UNAM.La fórmula del éxito en el futbol mexicano, está más que probada, como dijo José Alfredo Jiménez, “no hay que llegar primero, hay que saber llegar”; es decir, se debe hacer una campaña regular lo suficientemente buena para meterse a la Liguilla y una vez instalados en la gran fiesta plantear bien los partidos, saber esperar, no apresurarse, jugar con entrega y no cometer errores. Igualmente, los títulos los dan la continuidad en el trabajo, el contratar jugadores que tengan identidad por el club, provenientes de las fuerzas básicas de preferencia, combinándolos con algunos veteranos, nacionales o extranjeros que marquen diferencia y se echen el equipo al hombro. No es necesario gastarse una fortuna en contratar como refuerzos una bola de troncos que llegan con etiqueta de cracks y que únicamente vienen a cambiar espejitos por oro. Pero sobre todo, es de gran utilidad tener un timonel que sea un líder, que ponga orden en el plantel, que conozca a sus jugadores y sea versátil, como Ricardo Ferretti, quien en plena madurez, luego de múltiples fracasos en igual número de liguillas, aprendió de sus errores, para convertirlos en aciertos. También es bueno contar con una directiva bien organizada, en la que se respeten las jerarquías y las funciones de cada quien estén bien establecidas, conformada de preferencia, no por advenedizos al club o al futbol, sino por universitarios de prosapia, que conozcan la idiosincrasia y la filosofía de los felinos. Finalmente, me parece indispensable una afición de primera, apasionada, incondicional, entusiasta, original, comprometida, que apoye al equipo a muerte y auténtica como la estudiantil. ¡La mejor afición! ¡Cómo no te voy a querer!...“¡México, Pumas, Universidad!”. ¿Verdad que no está tan difícil? |