La lógica es simple: si al gobierno no le alcanza para pagar la nómina, menos habrá para lanzar piales frente a la gritería.El problema es que el callejón se estrecha justo cuando los coletazos de la crisis golpean con más fuerza a la economía real, en un escenario en que mientras las exportaciones se han caído 28%, el mercado interno está en picada. Si a septiembre del año pasado el sector industrial había resentido la disminución más prolongada de 2008, al último trimestre el saldo era negativo en 0.7%, para llegar al primer trimestre de 2009 con una contracción de 9.9%. En el horizonte prácticamente ninguna rama de la industria manufacturera se salva. Si al final del año se cayó 13.25% la fabricación de equipos de computación, comunicaciones y medición, a la par de 4% en equipos de transporte, en los primeros meses del año la producción automotriz se abatió 38.2%. En promedio, la producción manufacturera se cayó 40.6%, en un marco en que 80% de las empresas trabajan a la mitad de su capacidad instalada, llegando en algunos casos a sólo 20%. Y aunque del otro lado de la moneda la excepción que confirma la regla la plantea un crecimiento de 3.1% en impresión e industrias conexas, papel, maquinaria y equipos, fabricación de equipos de transporte y bebidas y tabaco, su vocación exportadora los coloca de lleno en la tabla rasa. En el recuento de daños, la Cámara nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) reconoce una pérdida de 423 mil empleos sólo en la industria manufacturera, de los cuales 130 mil se contabilizan en los tres primeros meses del año. La desocupación total del país alcanza hasta abril 626 mil plazas, con posibilidad real de rebasar el millón al final del año. Falta aún el golpe provocado por la emergencia sanitaria. Ahora que si metemos a la canasta a la totalidad del sector, solamente a febrero pasado la producción se había caído 13.2% en términos reales, es decir, descontando la inflación, destacando la fabricación de equipos de transporte, computación, comunicación, medición, componentes electrónicos, industrias metálicas básicas y productos a base de minerales no metálicos. Más allá, durante el primer trimestre del año el valor de las exportaciones totales fue de 50 mil 67 millones de dólares, lo que significó una caída anual de 28.6%… que se profundizó en los dos meses siguientes. Y aunque el golpe mayor fue para las ventas petroleras, cuyo valor se redujo 58.1%, las no petroleras cayeron 21.8%. El problema es que éstas representan 83.2% del total. Desde el otro plano, el valor de las importaciones fue de 51 mil 957 millones de dólares, lo que representa una caída de 27.6%, con decrecimiento de 48.6% en las petroleras, y de 25% en las no petroleras. El dato más significativo en materia industrial lo constituye una caída de 10.6% en las compras de bienes de capital. En el entretanto, los prometidos apoyos del gobierno al sector productivo no están fluyendo, tantito por la maraña burocrática, tantito por la falta de reglas y tantito por que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no ha liberado las partidas. De hecho, sólo 52 empresas pueden presumir de haber recibido apoyo oficial frente a paros técnicos, en tanto las ventanillas de Nacional Financiera siguen cerradas a la urgencia de las líneas aéreas, las firmas automotrices, las exportadoras, las manufactureras… La gran pregunta es si la liga aguantará sin romperse hasta julio en que pase el proceso electoral… y el gobierno se decida a destapar de lleno la caja de pandora. Balance general Las señales indican que esta mañana el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) declarará desierta una licitación internacional para proveer material de osteosíntesis y endoprótesis que se utiliza para reconstruir y enlogar huesos, ubicado técnicamente como sistemas 44 y 45. La resolución no tendría nada de extraño, de no ser por la sospecha de una trampa para dejar libre el campo a las delegaciones y unidades médicas para realizar compras directas sin necesidad de licitación. El gran negocio, pues, por fuera. La suspicacia proviene de la forma en que se instrumentó el concurso, al plantearse precios de referencia inalcanzables para los posibles participantes… con base en los ofrecidos por la empresa Osteocen, quien hasta hoy no ha ganado licitación internacional alguna. Curiosamente, mientras a los sistemas de ortopedia incluidos en el cuadro básico del sector salud se les permitió licitar sobre la base de un incremento de 10.8% en sus precios, a los productos de reconstrucción y enlogación de huesos para uso pediátrico y adulto se les bajaron drásticamente. El año pasado, por ejemplo, el Instituto Mexicano del Seguro (IMSS) pagó 25 mil pesos por unidad de una prótesis conocida como “alargador deslizante”, al que hoy se le fijó un precio de referencia de 18 mil. El caso es que Osteocen es una firma que dirige Alfonso Hernández, quien trabajó en el Seguro Social durante varios años. Y el caso, además, es que la firma importa sus productos de Turquía, por más que la etiqueta llega como de Reino Unido de la Gran Bretaña, lo que automáticamente la descalificaría de acuerdo a los compromisos firmados en el Acuerdo de Libre Comercio con la Unión Europea. La calidad, pues, no es confiable. Lo grave del asunto es que el Órgano de Control Interno del organismo ha soslayado hasta hoy las inconformidades presentadas por la proveedora actual, Promeca, cuyos productos se importan de la empresa italiana Ortofix. La corrupción, las colusiones, los enjuagues, pues, galopan en planito en el organismo. Invex a lo chino Cuesta abajo en su rodada, la sociedad financiera de objeto limitado Crédito y Casa incumplió con un nuevo pago de capital e intereses de una emisión de certificados bursátiles, lo que motivó la ira de los tenedores, lidereados por la casa de bolsa Invex, quienes amenazan con cobrarse a lo chino. De acuerdo a las cláusulas pactadas en la emisión, los tenedores pueden ejercer acciones de cobro dentro de los cinco días hábiles posteriores al incumplimiento. La intermediaria, pues, quedó en el callejón, por más que su segunda mora al hilo fue de sólo 4 millones 914 mil pesos. El alud está a la vista para la mitad de las sofoles. AHMSA en paréntesis Pendiente aún su salida de la suspensión de pagos en que incurrió hace el escándalo de ocho años, Altos Hornos de México está invirtiendo 8 millones de dólares en un programa de mantenimiento de sus principales hornos, lo que implica paralizar parte de la producción durante los próximos dos meses. Un paro técnico, pues, con antifaz. |