Escuelas sin agua, farsa sanitaria

Nació en la ciudad de México en 1955 e inició en 1980 su carrera profesional como reportero del diario "A.M." de León Guanajua...
Más de Ricardo AlemánNo entiende dónde está parado
Martes 12 de mayo de 2009
34 comentarios | 265 lecturas
El exclusivo Colegio Tepeyac, donde recibió buena parte de su formación Alonso Lujambio —hoy secretario de Educación—, nunca ha sufrido carencia de agua; sea para los servicios básicos, sea para sus bien cuidados espacios deportivos. Sin agua no hay educación, se dice en esa y otras instituciones.
Acaso por eso —porque nunca se ha parado en una escuela pública de las miles que en todo el país no cuentan con servicio elemental de agua para básicos como lavarse las manos, ya no se diga las que no llegan ni a baños, lo que supone la escuela convertida en muladar—, el secretario Lujambio se aventó una ocurrencia propia de la prehistoria —en realidad una ofensa mayor—, cuando debió responder al problema del agua en las escuelas de todo el país.
Dijo: “Cada escuela debe encontrar el mejor modo de enfrentar el problema del agua”. ¿El mejor modo, secretario? ¿Y la responsabilidad de la SEP? ¿Se habrá dado cuenta el señor secretario de la barbaridad que dijo? ¿Para eso fue llevado a la titularidad de Educación? ¿O piensa que entre los mejores modos de enfrentar el problema del agua están los de colocar “diablitos para el agua”, “ordeñas clandestinas” o, en el extremo, esperar a que los niños evolucionen hasta convertirse en camellos humanos para que carguen su propia agua para lavarse las manos y asear los baños?
Está claro que Alonso Lujambio ni entendió el problema que tiene enfrente, y menos supo lo que dijo. Salió al paso con la primera ocurrencia. En México, según la información periodística, 26 mil escuelas de todo el territorio mexicano no cuentan con agua, en tanto que 23 mil no tienen instalaciones sanitarias —ni siquiera fosas sépticas—, mientras que en el Distrito Federal se calcula que 40% de las escuelas no tienen servicio de agua. ¿Qué quiere decir todo lo anterior?
Poca cosa, que millones de niños mexicanos estudian, reciben su formación básica y aprenden los primeros fundamentos formativos en verdaderos muladares. ¿Y cuál es la respuesta del Estado mexicano, en voz del responsable de Educación Pública? Sí, lo más parecido al foxiato: “Que cada quien le haga como pueda”. Dice Lujambio. Todo indica que el titular de la SEP no sabe donde está parado.
No entiende que la mayoría de las escuelas de todo el país están de pie casi de milagro —porque salvo un reciente programa, el mantenimiento no existe—, desconoce que la papelería que utilizan los maestros proviene de las cada vez más escasas “cuotas voluntarias” de los padres de familia, que conserjes, vigilantes o encargados de las escuelas se llevan a sus casas el escaso equipo de limpieza que se entrega, y que el costo del agua y la luz en las escuelas públicas está a cargo de los impuestos de todos, porque no la paga nadie.
La respuesta de un hombre de Estado —como está claro que no lo es Lujambio—, debió ser el compromiso con una escuela pública que cuente con los mínimos sanitarios, como el agua. Los organismos internacionales colocan la carencia de agua corriente en las casas como uno de los signos de atraso y subdesarrollo. El Estado mexicano se empeña en revertir esa situación. Pero existe una brutal contradicción cuando en las escuelas no hay agua. Pero esa es sólo una parte del problema.
El tema de fondo es la deficiente cultura sanitaria de millones de familias, cuyos hijos van a la escuela no a construir la cultura y los hábitos de la limpieza, sino a reproducir la costumbre de la indiferencia a la limpieza. ¿Cómo se le puede pedir a un maestro que enseñe a los niños la cultura de lavarse las manos frecuentemente, luego de ir al baño, de permanecer aseados en la escuela, si en éstas no hay agua, ni baños… pero sobre todo, si la cultura de la indiferencia viene del mismo secretario de Educación, el maestro Alonso Lujambio.
Si Lujambio se compromete a que todas las escuelas del país tengan agua y baños al concluir su gestión en la SEP, y que los programas de higiene y sanidad alcancen estándares de un país desarrollado, habrá hecho mucho por la educación. Habrá desquitado el sueldo. Pero eso es mucho pedir, su interés está en otro lado. Al tiempo.
EN EL CAMINO
El gobierno federal prepara una agresiva campaña en todo el mundo para estimular el turismo y dispersar los rumores negativos contra México, a causa de la pandemia de gripe humana. La idea es reactivar la industria turística. Pero la promoción se hará en un par de meses, cuando haya amainado la embestida. De lo contrario, será dinero tirado a la basura. En el GDF echarán a caminar un programa parecido.
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Sr Alemán, ya estaba pensando en forma equivocada de usted,pero al fin y por fin ,esta nota es realmente critica a un sujeto,que estudio en escuelas fresitas,como el,y desde ahorita le comento, la verdadera secretaria de esa dependencia es y será la maestra Shocky,si no miren a chepina vazquez mota, la mandaron a los estados, queriendola convertir en una Juana De Arco con nsu partido, la eminencia electoral, del trabajo sucio, y no pudo con su verdadera jefa, y así ,le pasará a este Junior Fresita." y yó por que?"
Sr. Aleman, seria bueno para los alumnos de primaria que estudian en escuelas sin agua potable regular o sin sanitarios, que en vez de pagar el impudico Fobaproa, estos recursos se invirtieran en subsanar esta carencia basica, como Ingeniero Civil ya hice el calculo y son suficientes los 48 mil millones de pesos que se les abonaron a los banqueros por este concepto,,,,,,,,,,,,,,Estariamos mejor con Lopez Obrador
Página Quince Christian Hess | hess-cr.blogspot.com@nacion.com Lo habitual es invisible El pensamiento crítico ayuda a volver visible lo que el hábito torna invisible Abogado ENVIAR IMPRIMIR TAMAÑO ¿Le ha pasado que, luego de notar que hay cierto objeto que no está en su lugar, después de algún tiempo deja de molestarle o de notarlo tanto? Pues bien, lo que ocurre es que el hábito crea invisibilidad . Eventualmente, su cerebro acaba por asimilar la anomalía y, en cierto modo, el desorden termina convirtiéndose en parte del orden normal de las cosas. Esta peculiaridad neurológica tiene ventajas y desventajas. Puesto que la percepción de que algo no está en su lugar genera tensión y desasosiego, si no tuviéramos esa facultad de adaptación, la alarma interna no dejaría de sonar mientras no se solucione el problema. Como eso no siempre es posible, pasaríamos permanentemente angustiados, con el consiguiente desgaste emocional. Lo malo es que, una vez que la alarma es acallada, la inercia tiende a tomar su lugar y puede pasar mucho tiempo antes de que se haga algo por resolver la situación, si es que no queda insoluta en forma permanente. Apatía e indiferencia. Lo que acabo de describir para las personas, por desgracia también puede afectar a organizaciones y sociedades enteras. El efecto pernicioso de este escenario es un enmudecimiento de las facultades críticas respecto de problemas que podrían revestir suma gravedad. Así, por ejemplo, prácticas flagrantes de corrupción pueden pasar, al cabo del tiempo, a convertirse en parte del paisaje. Las personas pueden acabar por tomarlas como cosa de rutina, lo cual es grave. En lógica se describe una falacia del razonamiento que recibe el nombre de argumentum ad antiquitatem . Ocurre cuando se procura justificar alguna situación bajo el alegato de siempre se ha hecho así. Si alguien generalmente una persona que es nueva en la organización o entorno de que se trate cuestiona algún procedimiento o pide que se le explique por qué algo se hace de un modo en particular, es frecuente que su interlocutor meramente se encoja de hombros y le responda algo como La verdad es que no sé, pero siempre lo hemos hecho de esa forma. En cierto modo, la falacia mencionada es el resultado de esa invisibilidad que produce lo habitual. Es posible que algo no ande bien, o se pueda hacer de un modo mejor, cosa que puede ser evidente para un recién llegado; pero para los demás no hay malo, especialmente para quien tendría el poder de decisión para hacer algo al respecto. La inercia, la pereza intelectual (o ambas cosas) han tomado posesión; las mentes se han insensibilizado a la existencia del problema o bien a la necesidad de introducir un cambio. El pensamiento crítico está suspendido. Fuera del cajón. Hay varias opciones para combatir esto. A veces es útil rotar a las personas para reducir la insensibilidad ante los problemas (aparte del tedio de estar haciendo siempre lo mismo). Pero eso no siempre es posible ni recomendable. En tales casos, es aconsejable buscar otras maneras de estimular las aptitudes de razonamiento crítico; eso que llaman pensar fuera del cajón. Como fuere, el objetivo es entender que justificar algo bajo el simple argumento de que siempre se ha hecho así, o ese es el procedimiento establecido, resulta vacío e insatisfactorio. Desde luego, es posible que sí exista una excelente razón por la que siempre se haya hecho algo de cierto modo. También es cierto que el cambio por el mero cambio es irracional y potencialmente más dañino (no en vano se habla también de la falacia común en la publicidad comercial de sostener que todo lo nuevo es necesariamente mejor: argumentum ad novitatem ). Además, la estabilidad de las cosas en el tiempo tiende a crear tranquilidad y seguridad. Pero, en todos estos casos, lo crucial es tener claro el por qué de las cosas y el motivo por el cual podría ser más conveniente mantenerlas como están. Si esa razón no existe o ha perdido vigencia, quizás sea momento de reflexionar y hacer cambios. La idea, en definitiva, es reactivar el pensamiento crítico, que ayuda a volver visible lo que el hábito torna invisible.
Me gustaría algo de congruencia en su nota, sr. Alemán. Si bien la respuesta del secretario de Educación no es correcta, tampoco es totalmente suya la responsabilidad de suministrar agua y drenaje a todas las escuelas del país. Esto está en manos de los gobiernos locales, a los cuales se les asignan presupuestos para la introducción de agua y drenaje. ¿O le parece a usted mejor idea no construir una escuela si la zona donde se construye no cuenta con servicio de agua potable y alcantarillado? Si algunos gobiernos locales y municipales no hacen su trabajo, a elos sería correcto responsabilizarlos del problema.
Señores se habla de sanidad pero que tremendo, la protesta social justa y digna del mexicano y mexicana se hace urgente y aunque algunos lo hacen individualmente, "casi es inaudible". Mexicanos y mexicanas y residentes en Mexico, principalmente en el DF, vemos con terror, el tratamiento de las montañas de basura, mitad basura y otro poco de cucarachas, ratas, bacterias y otros a tan solo una cuadra o dos cuadras de Bellas Artes y otros lugares iconos de Mexico. El mexicano y mexicana merecen un Mexico limpio o ¿o cuál es la diferencia con ciudadanos de otras grandes orbes? Ni hablar del tratamiento sanitario de alimentos no solo que se venden en la calle sino en algunos de los mejores restaurantes. Tortillas cubiertas de moho, que se les quita tan solo el mejor pedazo y eso va para el chilasquil, gordita o doraditas. El otro día, viernes pasado si no me equivoco, presentaba Joaquín Lopez Doriga, una nota que retrata al mexicano y mexicana en su nobleza, solidaridad y empuje. Era sobre la limpieza de escuelas. Me acorde del Mexico lleno de orgullo positivo y preocupación que aporta que emergió luego del sismo de 1985. Pero al mismo tiempo la televisión presentaba, y los presentadores mudos, donde limpiaban el sanitario, dentro de la taza con la misma escoba que se barre el piso donde los niños juegan y se revolotean. Igual que mostraban Padres escurriendo o secando con la mano el napo o trapeador. Voluntad y nobleza no les falta a los mexicanos, ¿Que pasa entonces? Un costarricense que les estima y aprecia.
Señor, hoy si me permite mi orgullo de mexicano descontento con el Sistema establecido, felicitarlo, ¡que manera de exponer una realidad que es el pan de todos los días de cualquier mexicano que no tenga las sábanas de seda en las que seguramente nació nuestro flamante Secretario de Educación!. Muy bien eso es lo que hace falta, ser un buen crítico de quienes tienen la obligación de responder a una encomienda que voluntariamente aceptaron, y ver que la razón de su puesto, sea lo mas digna posible, Don Lujambio no sabe qué es dignidad y al igual que su jefe descarga en el pueblo su responsabilidad, producto de su monumental incompetencia. Saludos.
Ojalá veamos más columnas como estas con el Sr. Alemán... muy interesante; pienso que muchos políticos o no, solemos vivir en las nubes y creer que toda la gente vive de manera similar a uno mismo. Ciertamente los que participamos con nuestras opiniones tuvimos cierta educación y tenemos acceso a estos medios, pero cuántos chicos ni idea tienen si ciertamente desde los servicios básicos para las escuelas estamos carentes y las autoridades más parecen promover la polarización: educar a los que van a mandar a los que ni educados están = mano de obra barata, no es así? seamos honestos, este plan no fué trazado recientemente, solo que ahora está "solo un poco fuera de control". Saludos.
El Sr. Lujambio no tiene idea de la responsabilidad que implica se secretario de Educación. Tampoco el Sr. Ebrard sabe sus responsabilidades de gobernante. Sus primeros deberes son la protección de la vida de los ciudadanos. Y una de las formas de proteger el derecho a la vida es mediante el aseguramiento del derecho humano al agua. ¿Están oyendo, Lujambio y Ebrard (inútiles)?, el acceso al agua es un derecho humano y su deber como gobernantes es darle cumplimiento. Ustedes (par de dos) están obligados mediante un convenio internacional: La Observación General No. 15 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Y por favor, señor Ricardo Alemán, no deje que su pasión por el periodismo le impida ver bien: ABSTÉNGASE de politizar el tema del agu. Si no aporta, tampoco reste. Dar acceso al agua es responsabilidad de todos los niveles (y colores) de gobierno.
Y entonces quién es el responsble de TODO el sistema educativo????? Que poca abuela de este funcionario....O sea que los niños le "haigan" como puedan¡ Que poca vergüenza de este sr. (con minúsculas). Con estas personas en el gabinete estamos de la fregada¡¡¡...Lástima de México, con tanto pin....burro en los mandos...nunca saldremos de donde estamos¡¡¡¡¡¡ Que idiotez de soluciones dan¡¡¡¡¡
De los problemas sanitarios son culpa de Ebrard que prefiere playas,pistas de hielo qued introducir drenaje y agua potable en zonas marginadas. Sigan votando por el inocentones.
Barriste y trapeastes al Secretario Lujambio, y ¿¿ a donde dejastes a los Gobernadores ??, que son los que manejan el dinero en los Estados, y deberian de ser los principales preocupados de lo que pasa en las Escuelas de su Entidad, y si no preguntale a Fidel Herrera Beltran de Veracruz, que de agua en las escuelas no sabe nada, pero eso si, ya las pinto todas de su color preferido el ROJO, ¿¿ campaña electoral ?? yo si lo creo, dijeras tú, AL TIEMPO.
Sr. Alemàn. Lujambio se equivocó, pero usted también. Presenta una clara verdad pero no un claro responsable. Usted sabe muy bien que Lujambio NO ES el responsable de que las escuelas cuenten con agua. Eso usted lo sabe muy bien sin embargo en su nota presenta las cosas de otro modo. Sea objetivo señor no se comporte como un periodista mas.
Lujambio, el ex de la Lotería nacional, Cauachi, Yunes, Molinar, el Secretario de Economía, la de migración, en fin... cuantos personajes están ahí pero no tienen idea de lo que hacen?...Feo lo de nueva encuerada a la carroñera clase politica mexicana; entonces un amplio grupo de panistas se pusieron al servicio de su jefe temporal Salinas entre ellos el sobrado soberbio de Ceballos. Y con éstas demostraciones recientes de "ética desde las alturas del poder" seguramente veremos a Ahumada editando el "Manual de Procedimientos Etico-Políticos Rumbo al 2012." Solo eso falta en nuestro manoseado y surrealista México.
1.- Si, muchas escuelas no tienen agua, luz etc. Por que???. Porque nuesstros funcionarios, diputados y demas chilindrinas que los acompañan: Mejor pagan el fobapproa, se aumentan sueldos y se atienden -medicamente- en el extranjero Y Presumen de saber GOBERNAR. Ninguno de estos funcionarios la hace. Deben Renunciar.
Lujambio para prejidente.
La inmundicia y la falta de agua que caracterizan a nuestras escuelas públicas, son problemas que la educación de nuestros niños arrastra desde hace más de 80 años. De estos años, 71 le corresponden al arcaico PRI y 9 al PAN. Tuvo que atacarnos una epidemia, en la cual para contenerla es necesario guardar reglas de higiene, para que los responsables de las escuelas se dieran cuenta que en ellas se cultiva, además de una educación mediocre, la suciedad y la inmundicia. Ni siquiera Elba Esther Gordillo había reparado en esta situación anteriormente. Y si lo sabía, entonces ha actuado como cómplice de los gobiernos de los que ha obtenido canongías descabelladas. La partida más grande - enorme - es la que se destina a la educación pública. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para que en las escuelas de los niños y jóvenes se introduzca el agua corriente - ya no diganos la potable - y se instalen baños decentes. Esto en realidad es una verguenza descomunal para México, como nación ante los ojos del mundo. Lujambio va a ser responsable de lo que deje de hacerse a este respecto de este momento al fin del sexenio. Ya veremos en 2012 en qué estado deja a las escuelas, si decide ir por "la grande". Creo que por el momento, esa aspiración no tiene ningun sustento. Si el destape fuese hoy, estaría eliminado sin remedio.
buen tema Ricardo, pero que tambien se comprometan a tener limpias las escuelas de todo a todo , los Gobernadores, ellos manejan el presupuesto. conozco a varios profesores que fuman frente al grupo de niños, te imaginas los fumadores pasivos, se enferman de CANCER y otras enfermedades respiratorias, porfavor salvemos y limpiemos al Pais, cada uno en donde nos corresponda. saludos.
Las carencias en las escuelas siempre han existido, desde la època de Benito Juàrez, mientras exista un sindicato dirigido por la siniestra Gordillo, la educaciòn en Mèxico serà mediocre. Los comentarios de pelos necios son muy acertados, estoy de acuerdo con èl o ella.
La Secretaría de Educación Pública es el Gran Hueso, y requiere, por tanto, lealtad al presidente de la República, lo que significa lealtad al principio de mantener al pueblo en la ignorancia para evitar que adquiera capacidad de defenderse del rupestre Estado capitalista mexicano. Todos sabemos que en provincia las clases en las escuelas de educación básica son de tres días por semana. Igualmente, es de conocimiento general que los maestros del SNTE y de la CNTE cuentan con una capacitación que les confiere una calificación de 2 en una escala de 10. Una farsa completa, pues. Y tales escuelas se mantienen de milagro, sí, pero del milagro que proviene de las cuotas discrecionales que establecen a padres de familia maestros y directores de tales instituciones. Una humilde señora del medio rural me comentó: Mi hijo no sabe nada; no sabe leer ni hacer cuentas y va en quinto año. Le dije al maestro que no lo pasara al grado siguiente para que aprendiera un poco más, a lo que me contestó que tenía prohibido reprobarlos y que no me preocupara, que todos los alumnos estaban igual. Tuve que sacar a mi hijo de la escuela para que empezara a aprender. Rigurosamente verídico. Y el gobierno mexicano hace una maniobra que le reditúa beneficios por partida triple: a) mantiene a la sociedad en la ignorancia; b) tiene en los sindicatos una excelente clientela electoral (el trabajo sucio para que Calderón tuviera la votación del triunfo se lo hizo Gordillo), y c) tiene una magnifica excusa para justificar verdaderos desfalcos a las arcas públicas (recursos que se reparten políticos y sindicatos, pero que no mejoran la infraestructura educativa).
Los comentarios de este señor son tan subjetivos que mejor en vez de leerlo me dedico a que piense en lo que está haciendo. Criticar a un partido jodido como el PRD no tiene ningún mérito, alabar al gobierno lo convierte en un lambiscón. Criticar al que está en el poder es una tarea noble.