Desde la noche del 23 de abril, el contagio y muerte de mexicanos a consecuencia de un nuevo virus, el de la influenza porcina, hizo desaparecer del panorama informativo a un buen número de noticias, muy relevantes por el impacto que tendrán en millones de ciudadanos en este país. Sin ser exhaustivos, nos referiremos a algunas de ellas. En el terreno económico, antes incluso del anuncio de la aparición del virus, las cosas no andaban nada bien. La Secretaría de Hacienda reconoció un desplome en la recaudación de impuestos y en el ingreso de divisas por la venta de petróleo durante los tres primeros meses del año. Por IVA, la captación cayó a 21.2% (algo así como 20 mil millones de pesos menos); en Impuesto Sobre la Renta, 11.3% (otros 9 mil millones perdidos). Los ingresos petroleros retrocedieron 17.6%, es decir, casi 27 mil millones de pesos. Es obvio que esta gran reducción impactará negativamente a la población. El Banco de México, por su parte, estimó que la economía mexicana caerá este año entre 3.8 y 4.8%. Ello porque en el primer trimestre de 2009 dicha actividad se contrajo entre 7 y 8% (de hecho, en enero y febrero la caída brutal fue de 10%). Ello significa que los ciudadanos no tienen dinero o prefieren no gastarlo. En otro ámbito, el 24 de abril, legisladores de ambas cámaras aprobaron más de una docena de dictámenes y proyectos de ley. En el Senado, por ejemplo, aprobaron la Ley de Narcomenudeo, que permite a consumidores portar “dosis mínimas” de mariguana y cocaína sin que sean remitidos a la autoridad. En la Cámara de Diputados aprobaron, entre otras, la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, y reformas al Código Penal Federal, para que los testigos protegidos que den información falsa sean sancionados con 12 años de prisión. ¿Sabe usted de qué tratan y cómo le afectarán estas leyes? Por cierto, no deja de llamar la atención el interés de los diputados para elevar a rango constitucional los derechos humanos. Es probable que ello se deba a que, también por estos días y opacada por el tema de la influenza, se diera poca difusión al reporte de Human Rigths Watch, el 29 de abril, donde las fuerzas armadas mexicanas son señaladas por incurrir en graves violaciones a derechos humanos, como desapariciones forzadas, asesinato, tortura, violaciones sexuales o detenciones arbitrarias. Y qué decir del otro gran tema, inseguridad y crimen organizado que diario da de qué hablar. Es probable que usted tampoco se haya enterado que la DEA reconoció que los cárteles mexicanos ya no sólo tienen sedes en México o Colombia. Ahora operan desde varias ciudades de EU como Dallas, de donde sale droga hacia Europa, por lo que sus agentes ya toman cartas en el asunto: en Dallas, Colombia y México, por supuesto. |