La cita fue a las 9 de la noche en Plaza Masaryk. El restaurante lucía repleto de comensales, hombres y mujeres de negocio en su mayoría, que al leer la noticia acudieron a refrendar por qué es uno de sus restaurantes favoritos.
Como no teníamos antojo del menú de degustación, costumbre en establecimientos de alta cocina de vanguardia, nos dejamos consentir por el chef, que en esta ocasión era Gerard, un talentoso joven catalán que ha sabido crecer al lado de dos grandes cocineros vascos como Bruno Oteiza y Mikel Alonso, discípulos del genial Juan Mari Arzak.
Como entradas, jamón serrano español, de la firma Joselito, que en este establecimiento es una delicia por la calidad y manejo de la materia prima, además de lomo embuchado, que acompañamos con pan recién elaborado, maridado con un vino tinto corpulento y balanceado en una clásica combinación, muy agradable a paladar.
Como cortesía del chef, disfrutamos un trío de aperitivos: una bolita tipo croqueta de carne, muy buena; láminas con foie gras, y sopa de pochas, perfectas para abrir una velada de celebración.
Continuamos con una ensalada de callo con recaudo de camarón y romeritos, muy bien lograda con esa sutileza de los platillos del Biko, distintiva de la escuela impuesta por el maestro Arzak.
Los pimientos rellenos de pato con queso de foie, nada tradicionales y muy sabrosos. La combinación de sabores de la carne de pato y el foie, con el pimiento, hace de esta preparación un platillo de fuerte personalidad, que queda en el recuerdo del comensal.
Sonia, al igual que Luis, quedaron encantados con el vacuno de la olla, un rib eye al carbón, cuya carne estaba en su punto, perfumada con ese sabor que imprime el carbón. Un plato recomendable para los amantes de la carne.
Como postre, un pastel del chocolate que llevaron a la mesa con una velita y las Mañanitas para halagar a la cumpleañera. Es una tentación irresistible, además de la variedad de petit four que llegaron para acompañar el café.
Una felicitación para el Biko y para sus cocineros. Hay que seguir la carrera de Gerard, quien a su corta edad es una promesa en el mundo de la alta cocina.
celia.marin@eluniversal.com.mx
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