Nos confirman que Carlos Hermosillo deja la Conade para ir por una diputación por el PAN; que sólo espera al presidente Felipe Calderón para informarlo. Ana Gabriela Guevara abandonó el Instituto del Deporte del DF porque buscará ser delegada por el PRD, como ya sabemos. Alguien pregunta: ¿Pues qué no tenían ya los cargos para impulsar el proyecto deportivo nacional? ¿Qué no era esa su queja: falta de compromiso que se traduce en el fracaso cíclico de nuestros atletas en el mundo? ¿Y las promesas que hizo Hermosillo cuando regresó, colmado de críticas y premiado por el fracaso, de la Olimpiada de Beijing? El ex futbolista, nos dicen, se va a competir por su curul en las calles de Veracruz; no va en la lista de pluris. En cualquiera de los casos, la salida de ambos puestos estratégicos es un fracaso para las políticas deportivas de largo plazo, y nos confirman cómo los partidos son fábricas de votos, no de compromisos.Ayer, los líderes del PRI, del PAN y del PRD se fajaron frente a universitarios en Espacio 2009. No estuvo amable la cita. Una chica les cuestionó cómo hablaban de respeto cuando ellos se insultan. Un joven de Sinaloa les reclamó que entreguen despensas a cambio de votos. Otro se mostró molesto por la exoneración de Luis Echeverría, y en fin. Pero, además, hubo que aceptar la agenda partidista. Germán Martínez, dirigente panista, acusó al líder perredista Jesús Ortega de aprobar el polémico IETU, y le dijo que todos los gobiernos, y no sólo el federal, eran responsables de generar empleos. Ortega lamentó que el PRI diga que apoya a las mujeres y cancele leyes que las dejen decidir sobre su cuerpo en caso de violaciones, y Beatriz Paredes dijo que luego de las campañas de odio será difícil construir acuerdos. Ejercicio interesante hicieron los reporteros: implementaron un aplausómetro. Y, ¿qué cree? La ganadora fue la priísta; el abucheado el panista, y el aburrido, dijeron los chicos, el perredista. Por cierto: el que ya hizo suya la actitud de Germán Martínez es el presidente nacional de la Coparmex, Ricardo González Sada. Ayer aseguró (sin mostrar pruebas) que en Michoacán, gobernado por el PRD, hay alcaldes y diputados locales coludidos con el narco. No lo dijo en una entrevista banquetera: se lo gritó, en un evento, al gobernador Leonel Godoy. Lo llamó irresponsable por mantener en la Secretaría de Educación a Aída Sagrero, a quien se acusa de confrontarse con los maestros. Y sin esperar réplica, se salió del evento a toda prisa, nos narran… Apunte final: Alrededor de 30 diputados del PAN encabezados por Héctor Larios se reunieron con el gobernador del Banxico, Guillermo Ortiz. Hablaron de las secuelas de la crisis y de la necesidad de poner alto a los bancos en las tasas crediticias, tema sumamente incómodo para el banco central mexicano, liberal por definición. |