Al hablar de la guerra contra el narcotráfico en la ceremonia de clausura y apertura de cursos del sistema educativo militar realizada el pasado 12 de septiembre, Felipe Calderón dijo claramente: “Seguiremos utilizando todos los recursos a nuestro alcance para recuperar el control del Estado y de su territorio en todos sus frentes”.
Eso significa en buen español que, por lo menos hasta el momento de esa declaración, el gobierno no tenía el pleno control del Estado y del territorio en todos sus frentes, de ahí el compromiso de recuperarlo asumido en aquel discurso.
Por eso no se entiende que Calderón asegure ahora que su gobierno preserva “la integridad de todos y cada uno de los puntos del territorio nacional” y que es “absolutamente falso, absurdo, que se señale que México no tiene autoridad sobre un punto del territorio nacional”, cuando en septiembre nos decía lo contrario.
Esta contradicción revela que no se nos habla con toda la verdad o, peor aún, que el discurso gubernamental ajusta la realidad a sus necesidades políticas de coyuntura. Sólo así se comprendería que, apenas en septiembre, la necesidad de justificar la estrategia militar contra el narcotráfico, llevara al Presidente a decir que era preciso recuperar el control arrebatado por los cárteles de la droga y que ahora, la idea de Estado fallido propiciada por el propio discurso de Calderón e inoculada por instancias militares y de inteligencia estadounidenses como pieza articuladora de planes intervencionistas, sea negada por el ocupante de Los Pinos con una calculada bravuconería que reta a cualquiera a venir a cerciorarse de que en todo México manda el Estado, sabedor de que esa actitud retadora podría rendirle buenos frutos electorales a su alicaído partido.
Este brete ha dado lugar a una exigencia ciudadana que crecerá con el paso de los días: que se nos diga con toda certeza si el crimen organizado, tal y como se percibe, controla zonas del territorio nacional.
Por lo demás, el gobierno de Calderón tiene razón al denunciar que el narcotráfico no será plenamente erradicado en tanto persista la corrupción en EU. Y es que, mientras aquí nos desangramos por frenar el tráfico de estupefacientes, no es aceptable que allá, justo en el mercado de consumo de drogas más grande del mundo, no haya detención alguna de los capos de la distribución, ni se den golpes al lavado de dinero o al tráfico de las armas con que se abastece a los cárteles mexicanos.
Es más, la severidad con que Calderón ha señalado durante los últimos días que el narcotráfico no se explica sin la corrupción prevaleciente en EU, sugiere que el gobierno mexicano algo sabe o tiene elementos contundentes para documentar la complicidad de autoridades estadounidenses en la adquisición e introducción a México de sofisticado armamento para el narcotráfico.
Instantáneas
1. FORBES. Esta publicación estadounidense especializada en cuestiones económicas fue una de las primeras que empezó a referirse a México como un Estado fallido. En su número de diciembre pasado presentó la siguiente cabeza de portada: Mexican meltdown. The next disaster (“La debacle mexicana. El desastre que viene”). En el sumario del reportaje precisa: “La narcoviolencia está explotando justo cuando los precios del petróleo se están desplomando y México es arrastrado por la profunda recesión de Estados Unidos”. Ahora incluye en su lista mundial de millonarios al capo del cártel de Sinaloa Joaquín El Chapo Guzmán, quien se fugara del penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco, apenas iniciaba en 2000 el gobierno de Vicente Fox. Sí, suena a campaña. Pero las autoridades mexicanas no deberían quedarse en el reproche. Que recapturen al narcotraficante.
2. DIPUTACIONES. El PRI en el estado de México elegirá el próximo sábado en Huixquilucan a quien será su candidato a diputado federal por el 17 distrito electoral. El favorito parece ser el ex procurador mexiquense Alfonso Navarrete Prida, quien también fue secretario de Desarrollo Metropolitano en esa entidad y ha ocupado diferentes cargos en el gobierno federal.
(rrodriguezangular@hotmail.com)
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