Si el GDF quiere de verdad que ese “bebé-monstruo” llamado Metrobús alcance la edad adulta, debería llevarlo con un pediatra que sepa de genética, ya que muchos de los raspones y descalabros que ha venido sufriendo pudieran ser de causa… hereditaria.Uno sabe que nunca hay que reírse de las tragedias congénitas, pero es inevitable no recordar que el joven y atractivo Metrobús tiene el defecto de ser… hijo del señor microbús, personaje harto conocido por arranques y maniobras imprudentes; nieto de la no menos cafre doña combi, bisnieto del atropelladoramente célebre pulpo camionero y, para colmo, pariente no lejano del temible chimeco mexiquense. Porque al margen de las fallas del sistema o de la carencia de un trazado vial inteligente para rutas y cruces (súfrase, como ejemplo, el caos que se arma sobre Eje 4 Sur, entre Insurgentes Sur y Nuevo León), esta alternativa de transporte fue creada en 2005 y ratificada en 2008 bajo un error fundamental: entregarse para su manejo a los mismos líderes y choferes de microbuses que eran desplazados. Un documento del Metrobús explica cómo opera su esquema: “un esfuerzo conjunto entre el GDF y los transportistas que prestaban tradicionalmente el servicio: las empresas Corredor Insurgentes, conformada por los anteriores concesionarios de la ruta 2 y la Red de Transporte de Pasajeros del DF. Entre ambos transportistas adquirieron y operan 98 autobuses articulados en una proporción de 75 y 25%, respectivamente. Una empresa especializada en la operación y mantenimiento de los sistemas y medios de pago; y un fideicomiso privado de administración, inversión y fuente de pago de los recursos…” Pues muy “moderno” se pinta este sistema “compartido” entre el GDF y viejos choferes. Sin embargo, no pocos peatones, automovilistas y usuarios del sistema ya comienzan a hacerse una pregunta: ¿por qué demonios tantos accidentes? Hasta ayer por la tarde, ambas rutas del Metrobús sumaban 27 casos durante 2009, entre choques y atropellamientos, con saldo trágico de: un hombre fallecido, una dama amputada de pierna y alrededor de 15 transeúntes y manejadores que por distintas lesiones sufridas o daños materiales probablemente ya redoblarán precauciones frente al paso del raudo (¿temible?) Metrobús. http://amilcarsalazar.blogspot.com |