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De nueva cuenta “vuelve a atacar” la inepta secretaria que labora en la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y que carga con los platos rotos cada vez que se cometen errores administrativos, lo que “casi nunca ocurre” en nuestro balompié nacional. Ahí tenemos el relajo que se armó con Ismael Fuentes, flamante contratación de los Rojinegros del Atlas, quien ha disputado dos encuentros en lo que va del Torneo de la “Usura”, pero que curiosamente lo ha hecho luciendo dos números distintos en el dorso, en cada uno de los partidos en los que ha participado. En la Jornada 1, ante los Jaguares de Chiapas, jugó con el número tres; para luego, en la Jornada 5, frente al Atlante, lucir el número dos en la espalda. Total, que el reglamento de competencia dice que un jugador deberá usar un número que no podrá ser cambiado a lo largo del torneo y eso no fue respetado. Todo quedó cubierto, como siempre, por el manto de la impunidad y apuesto doble contra sencillo que de nueva cuenta se trató de la torpeza de la boba secretaria a la que siempre se culpa de los errores administrativos en el recinto. ¿Y qué me dicen de la contratación de Juan Carlos Chávez como director técnico de las selecciones menores de México? Bueno, no tendría algo de raro si no fuera porque el nuevo timonel de los jovenzuelos, no cuenta con título para ejercer como tal, así como lo escuchan. Mejor dicho, tiene un diploma patito, obtenido en Perú, por eso, hace unos meses, cuando pretendieron registrarlo como entrenador de Dorados en la Primera A, la inepta secretaria argumentó que no tenía validez, por lo que se vieron obligados a inscribirlo ¡como utilero!, y ahora resulta que, milagrosamente, ya está habilitado para dirigir y no a cualquier equipo; sino a la Selección Nacional. ¿Cómo la ven? Igualmente, el vacío reglamentario que ocupó la atención de la gran familia del balompié mexicano hace un par de semanas, referente a la probable alineación indebida por parte del Santos, al jugar frente al Puebla Christian Benítez, seguramente es culpa de ella. Recordemos que habían reportado como lesionado al ecuatoriano y acogiéndose al reglamento que permite que un jugador que tardará más de tres meses en recuperarse pueda ser sustituido, habilitaron a Cuauhtémoc Blanco para jugar la Liguilla. “Pobrecilla”, no tuvo la capacidad de reglamentar qué pasaría si el lesionado regresaba antes de los 90 días, como sucedió. Ya la extrañábamos. |