Antes de irse a Davos, el presidente Felipe Calderón anunció una disminución de 75% al aumento gradual del precio del diesel. Pescadores, campesinos y organizaciones sociales lo rechazaron, y se lanzaron a las calles. Ahora los transportistas organizados anuncian un paro para el 16 de febrero, y dan un ultimátum: si 48 horas después no se congela el precio del combustible, el paro se vuelve indefinido. Según Agustín Carstens, la disminución al aumento anunciada por Calderón implica “perder” 9 mil 600 millones de pesos. Si se congela el precio, entonces, se dejan de captar otros 3 mil 200 millones. Entonces, si el grueso (75%) de este ingreso ya se cedió, ¿por qué no congelar el precio y detener las protestas? ¿El orgullo de no ceder? Quién sabe. Misteriosos son los caminos de la grilla.Marcelo Ebrard reconoció ayer que participa en la selección de candidatos del PRD en el DF. Oiga, pero hay que organizar al equipo. Vea: El secretario de Gobierno, José Ángel Ávila, no le informó a Trinidad Belauzarán que sería una de las propuestas del grupo Ebrard. Cuando Alejandra Barrales, líder del PRD capitalino, le pidió a Trinidad que no ocupara el distrito XIV sino el X, se negó porque no sabía de qué le hablaban. Así le pasó a la consejera jurídica Leticia Bonifaz, y al secretario particular, Adrián Michel, según nos cuentan: nadie les avisó que irían como candidatos. Se hacen llamar “Cumbre de Gobiernos Progresistas”. Son los enganchados por esa Tercera Vía de Anthony Giddens, los que apuestan a una mayor participación del Estado desde antes de que Obama o Calderón lo hicieran, por la crisis. Se reunirán los días 27 y 28 de marzo en el Chile de Michelle Bachelet, para discutir políticas públicas. Van la canciller alemana Angela Merkel; el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; el primer ministro australiano Kevin Rudd; Cristina Fernández, de Argentina; Lula da Silva, de Brasil, y Gordon Brown, de Gran Bretaña. De manera inusitada han acaparado la atención de un mundo en el que el liberalismo pasa a mejor vida. “Todo mundo se va a madrear con todo mundo”, dijo Xóchitl Gálvez ayer cuando le preguntaron qué opinaba sobre la posible demanda del PRD contra Vicente Fox, por su escalofriante invitación a que los alcaldes panistas abandonen sus oficinas para promover al PAN. “Eso es lo que sí da güeva en este país”, expresó la señora Gálvez. Y todos, por supuesto, a reír. Folclóricos personajes, Gálvez y Fox. Un folclórico sexenio. |