Hace menos de un mes, en pleno invierno, gaseras establecidas en la región serrana de Zacatecas suspendieron el servicio a varias comunidades en protesta por el secuestro de sus funcionarios. La semana pasada, los pobladores de Villanueva, Zacatecas, corrieron a sus policías y establecieron rondines de vigilancia, luego de padecer un secuestro diario en su comunidad de 32 mil 215 habitantes. En este segundo caso, el Ejército salió al quite: asumió la seguridad. Aún así, un grupo armado fue ayer al domicilio particular del director de la Policía municipal, Rómulo Madrid Olave, y lo mató a tiros. Al mismo tiempo, pero en un restaurante de Madrid, España, la gobernadora Amalia García presentaba un libro de cocina: Los sabores de la tierra. Raíces y tradiciones de la comida zacatecana, escrito por un amigo, el sindicalista y ex candidato a rector de la Universidad Autónoma Zacatecana, José Francisco Román Gutiérrez. Nada qué agregar.El secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, le leyó la cartilla a los diputados panistas. El segundo del gabinete les advirtió que el gobierno federal no podrá defender al PAN de algún escándalo que se provoque por el incumplimiento del nuevo marco electoral, y que sólo con un pacto de civilidad podrán exigir al resto de los partidos. El vicecoordinador de la bancada panista, Adrián Fernández, admitió que tenía curiosidad sobre algunos temas de la agenda federal. Gómez Mont se negó. “Sería violatorio de la norma electoral”, dicen que les dijo. Aunque las declaraciones de Vicente Fox se toman cada día con menor seriedad afuera del PAN —como le decíamos ayer—, el problema es que dentro de su partido el ex presidente es miembro de la Comisión de Planeación y Estrategia para las elecciones de 2009. Su consejo (“dejen encargadas sus oficinas, tal como yo lo hice durante los seis años de mi gobierno”), convertido ya en un nuevo clásico, ¿es parte de la estrategia del blanquiazul? ¿Quién gobierna, entonces, cuando gana ese partido? Qué, ¿hay que ponerse a temblar? Diez legisladores no acudieron a la plenaria de senadores del PRD. No llegaron los pejistas Rosalinda López y Lázaro Mazón; tampoco María Rojo ni Héctor Bautista, éste último fuerte aliado de Jesús Ortega y de Carlos Navarrete. Aún así, los 16 que asistieron votaron por Silvano Aureoles como vicecoordinador de los senadores. Recordará que el cargo quedó vacante cuando Ricardo Monreal se fue a coordinar la bancada del Partido del Trabajo. |