Snif, snif. ¿No hay un tufo conservador que invade recientemente el país?Está la declaración de Felipe Calderón en el Encuentro de las familias, luego las declaraciones dichas ahí, de que las mujeres “provocamos” a los hombres por vestir coquetamente y por lo tanto somos culpables —hágame el favor— de ser agredidas sexualmente. A mí lo que más me preocupa es que Germán Martínez haya dicho que su objetivo sea “guanajuatizar” el país y que sea en ese estado donde, por un bando, se prohíba besarse en la calle. La nota armó tal revuelo que el PRD haría un maratón de besos (gran idea) y el gobernador Juan Manuel Oliva dice que no publicará la ley, por lo que quedaría sin efecto. Aun así, la intención está. Y las declaraciones del alcalde de Guanajuato, Eduardo Romero Hicks (hermano del director del Conacyt), son de risa loca. Que besarse sí, pero no “agarrones de olimpiada”. Y lo define: “Estar tocando partes privadas de la otra persona incitando a hacer el acto sexual, pero esas cosas siempre han estado prohibidas aquí y en muchos lugares”. Mmm. ¿Quién dice que hay que tocarlas? ¡Disiento! En honor a este conflicto, me uno a la causa al reproducir públicamente la segunda parte del capítulo 7 de Rayuela, de Julio Cortázar. Panistas abstenerse de leerlo (a veces tocar los ojos con buena literatura… uff) “Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.” Avísenme dónde deposito 1500 pesos. Lo suspendieron sólo tres meses. Aun así es un caso inédito que tomó el Consejo de la Judicatura Federal al quitarle el puesto —y salario— al juez del tercer tribunal unitario en materia penal del DF, Jesús Guadalupe Luna Altamirano. La causa: contradecir a la jueza Silvia Carrasco y exonerar a Archibaldo Guzmán, hijo de El Chapo Guzmán. Cuando lo dejó en libertad, explicó a la prensa (los paréntesis son míos): “Yo no advierto que el señor padre (es decir El Chapo Guzmán) se dedique a ser narcotraficante (es muy extraño que se haya fugado de Puente Grande) y que los recursos que él se allega por actividades ilícitas (ojo: dijo ilícitas) se los haya allegado a su hijo. No sé de dónde sacó esta juez que El Chapo es el líder del cártel de Sinaloa (tiene razón: que alguien diga a la DEA que quite su recompensa de tan sólo 5 millones de dólares)”. El juez tiene otra queja pendiente: que haya liberado al secuestrador de Carlos Pilgram, Ariel Maldonado Leza, quien por cierto, el pasado fin de semana reapareció y al parecer agredió al periodista Arturo Rodríguez, en Saltillo, Coahuila. Fueron 16 boletos los reservados para él, sus acompañantes y guaruras. Ocuparon la fila “e”, del teatro Ramiro Jiménez. De muy buen humor (no paraba de reírse) el góber piadoso Emilio González Márquez acudió la tarde del sábado a ver la obra 39 Escalones. Bajas en el PT. Son cálculos de la corriente Unidad Democrática Nacional, del Partido del Trabajo. Denuncian diversas anomalías de su líder Alberto Anaya por lo que decidieron cambiarse… ¡al PRD! Según ellos se irían entre 30 mil y 40 mil militantes. Persona non grata. Así declararon diversas organizaciones al productor estadounidense Oliver Stone. Fue a Argentina, como parte de su tour por Sudamérica, para entrevistar a Cristina Kirchner. Pero tuvo la osadía de calificar a Evita Perón de “combinación entre prostituta y santa”. Ups. . |