Se va, se va... se fue. Pues resulta que, como le hemos ido informando, Sergio Vela ya dejó sus oficinas como comandante en jefe del Conaculta. Y no es que ande de vacaciones (o en algún viaje), sino que está preparando maletas para sustituir a Homero Aridjis como embajador de México ante la UNESCO. Los que saben de estas cosas nos dicen que la renuncia de don Sergio se dará a conocer el 15 de enero. Teresa Franco, directora del INBA, suena fuerte para quedarse con la vacante, pero no se descarta que sea ocupada por Gerardo Estrada o Consuelo Sáizar. Habrá que esperar unos días más. Quien no va a esperar si Andrés Manuel López Obrador acepta o no dar su propia lista de candidatos para contender por el PRD en las elecciones de 2009, es su pupilo y alfil Alejandro Encinas. De entrada, ya anunció a sus correligionarios en el sol azteca que buscará pelear por una diputación federal o, por lo menos, por un asiento en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Intentará, eso sí, contar con el respaldo del partido, quiera o no su mentor, el político tabasqueño. Aún así, ve la cosa difícil, ya que en su opinión no hay condiciones dentro del PRD para realizar un proceso de selección “limpio y transparente” de aspirantes a la Cámara de Diputados; es decir, no descarta un nuevo cochinero en su partido, ahora en las listas de candidatos. Y Sobre el mismo partido, el que dirige Jesús Ortega, tampoco se quiere quedar atrás en eso de las propuestas para enfrentar la crisis financiera mundial que, sin duda, impactará en México. El lunes próximo dará a conocer toda una estrategia para encarar la debacle económica, en la que plantea dar despensas durante seis meses a quienes queden en el desempleo, reducir en 20% el Impuesto Empresarial a Tasa Única, IETU, aumentar 8% al salario mínimo, y revisar precios de energía eléctrica, diesel y gas LP. En estos puntos basará su plan anticrisis el PRD, con el que intenta granjearse a los mexicanos en este año de elecciones. Hablando de programas, el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, pretende poner en forma a la burocracia del país, empezando por los trabajadores de la dependencia que dirige. Se sabe que propuso que en las secretarías de Estado se destinen 30 minutos al día para que los empleados ejerciten su cuerpo. Más que controvertido, interesante el proyecto, ya que en el país crecen de manera alarmante la diabetes, la obesidad y la hipertensión, entre otros males. |