Francia y República Checa son dos países totalmente diferentes por entornos geográficos, poblacional, histórico y cultural, por mencionar algunos, por lo que —dentro de la política vigente en la UE— es posible que la visión del nuevo mandatario presente alguna variante sobre lo acostumbrado.La República Checa fue incorporada a la UE el 1 de mayo de 2004, junto con Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, Estonia, Letonia, Lituania, Malta y Polonia; todavía no es parte de la Eurozona, mientras ya lo son Chipre, Eslovenia y Malta. EL PAÍS Enclavado en la parte central de Europa, entre Alemania, Austria, Polonia y Eslovaquia con una superficie de 78.864 kilómetros cuadrados, una población de unos 11 millones de habitantes y con capital la conocida ciudad de Praga. (un millón 400 mil habitantes). No tiene acceso al mar pero lo atraviesan algunos ríos, el más importante: el Elba. Fue parte del Imperio Austro-Húngaro; durante la Segunda Guerra Mundial, ocupada por alemanes y rusos, y finalmente fue proclamada República Checa el 1 de enero de 1993; se desincorporó a su territorio, Eslovaquia, con el que durante años formó Checoslovaquia, como la conocí cuando estudiante por esos rumbos. Eslovaquia es un modesto país con un área de 49 mil kilómetros de superficie y habitada por 5 millones de personas. Indicadores económicos recientes distinguen al país de algunos de los fundadores de la UE y que han demostrado un cierto y prolongado estancamiento; así por ejemplo el PIB per cápita de los checos frisa los 16 mil euros; registra un incremento anual de 2.5-3%; presenta una inflación entre 1.8-2%; importaciones y exportaciones por una cantidad total sobre los 200 mil millones de dólares (las exportaciones un 5% superiores a las importaciones); una reserva internacional sobre los 30 mil millones de dólares. En otras palabras un país cuya economía se encuentra en continuo movimiento, después de las vicisitudes por las cuales atravesó y deseo de imponerse entre los demás “colegas” de la UE. Una visión de lo que es hoy esa república la ofrece, con detalles, un estudio de la Asesoría Internacional Deloitte, aparecida recientemente en el Financia Times; este estudio considera las 500 empresas más relevantes de la zona Centro-Este de Europa; entre las mismas aparecen unas 60 y más de la República Checa, dedicadas a varias actividades como la manufactura, petróleo y gas; procesos industriales; empresas vinculadas a la industria automovilística; servicios en general, etc. En el mismo estudio se presentan los 50 bancos más importantes de las 500 y 10%, corresponden al país en estudio; a su vez en lo referente a seguros, entre las 50 aseguradoras más importantes de los 500, ocho son checas. El estudio se refiere al año 2007. ENCABEZANDO LA UE Según la presidencia de ese país, durante el periodo que le corresponde como mandatario de la UE, las prioridades son tres: 1) economía: para atender las soluciones de la crisis financiera; 2) energía: para la seguridad energética y el cambio climático, y 3) Europa y el mundo, en cuanto a las relaciones de la UE particularmente con el Este y los Balcanes. Previsiones sobre el desarrollo de la nueva presidencia son un tanto prematuras, habrá que esperarse uno o dos meses para darse cuenta hacia dónde mira la gestión de la misma; sin embargo, la prensa europea habla en términos favorables. Así, por ejemplo, el Financial Times —edición alemana— el cual, además, comenta que la mayoría de la población checa es proeuropea y el 19 de febrero venidero Klaus se presentará frente al Parlamento de la Unión para comentar sobre la situación de la zona en el mundo de crisis que está afectando a gran parte del mismo y de su programa como ya se indicó. A su vez el periódico checo Lidové noviny comenta sobre algunos problemas internos de la república que se solucionarán en breve para no entorpecer la nueva gestión presidencial; el francés L’Express dice que el país aspira a recuperar el terreno perdido durante la dominación rusa, buscando, además, acelerar la ampliación de la UE y hacia los territorios del este europeo como los Balcanes. Labor compleja la de mover un barco con más de medio siglo de vida y la gran tarea de la Presidencia del Consejo, cambiante cada seis meses, será la de armonizar —dentro de los programas que se han trazado— las discusiones de las juntas rutinarias del mismo consejo. Terminaré con un enhorabuena, presidente Claus. |