Sí asusta saber que los tentáculos del narco hayan llegado hasta Los Pinos. El caso de Arturo González Rodríguez, el guardia presidencial detenido el viernes por la PGR porque vendía información sobre las actividades del presidente Felipe Calderón, es símbolo del poder de los traficantes para corromper, pero también de la vulnerabilidad de las autoridades. Si caen directores u oficiales, por más altos que estén, no son la guardia personal del jefe del Ejecutivo. Estos hombres velan por la seguridad del Presidente, o ese es el mandato del ordenamiento del Estado Mayor Presidencial. Muchas preguntas asaltan: La Operación Limpieza, ¿ya dio con todas las manzanas podridas? ¿Desde cuándo los narcos tienen informantes en la residencia oficial? Porque Pacas de a kilo, de Los Tigres del Norte, tiene unos 20 años sonando: “Los Pinos me dan la sombra —sugiere—, mi rancho, pacas de a kilo…”Para variar, las autoridades son los últimos en enterase de que los concursos de belleza son, desde hace años, semillero de novias para narcos. A partir del arresto de la Miss Sinaloa 2008 Laura Zúñiga, a esta columna han llegado varios correos en los que se pide que el gobierno, así como está preocupado por blindar las elecciones de 2009, blinde también carnavales y concursos porque los narcos ya no sólo quieren imponer a sus propios alcaldes y legisladores locales, sino a sus novias (con cetro y corona) en las páginas de sociales. Imponen música, moda, impuestos y policías; la tranquilidad o la intranquilidad de los ciudadanos; modos de vida y leyes propias. Mañana, sin esto sigue, impondrán un calendario escolar que les sea más cómodo. Y hasta la religión. Vecinos de un extremo de la colonia Condesa, en el DF, pegaron en postes, paredes y puertas una especie de “comunicado de protesta” que titularon “La Condesa que no es de Ebrard”. Denuncian falta de arbotantes, de servicio eficiente de limpia; la delincuencia, la suciedad en las calles, los autos abandonados, etc. Lo interesante de la queja viene en la segunda parte del “comunicado”, en donde llaman la atención al Parque México, en el otro extremo de su barrio, justo en donde vive el jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard. Desde hace dos años diseñan y rediseñan este espacio, con enorme inversión en plantas y zacatales que se cambian una y otra vez. Y las obras no han terminado. Sin embargo, en la parte de la colonia que está pegada a Circuito Interior, reina el abandono. Mala señal manda alguien que buscará, y lo ha dicho, la Presidencia. Imagine qué atención tendrá alguien que viva en Tijuana, en Tapachula o en Mérida, a miles de kilómetros del Parque México, si los vecinos de su mismo barrio padecen abandono... |