Con un secretario de Seguridad Pública desgastado y la traición de los cuerpos policiacos encargados de la estrategia contra el crimen organizado, al presidente Felipe Calderón, con todo y que está en Brasil, le debió caer como patada en las espinillas la declaración de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Y es que el ombudsman José Luis Soberanes recomienda que se modifique el plan de ataque contra los delincuentes, porque —dice— ha quedado claro que no funciona. Mermado luego de los ajustes obligados en la Secretaría de Gobernación, Calderón deberá dar la cara ante las recomendaciones que hace la CNDH; lo malo para el primer mandatario es que, si bien muchos lo rodean, pocos, pero muy pocos, son de sus confianzas.CRÍA CUERVO(S) Duro se fue el líder del Partido Socialdemócrata, José Carlos Díaz Cuervo, contra los perredistas al negarse éstos a hacer alianzas para 2009. Luego de que hiciera mancuerna con los amarillos en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en sus tiempos de diputado para que aprobaran la legalización de la mota, el socialdemócrata criticó a los mismos que lo apoyaron. Díaz Cuervo ni siquiera respetó a Los Chuchos, quienes le sirvieron de contención para sus caprichos como legislador local. Sin duda, en su momento, los supo aprovechar. CERO, CERO Nada halagador se torna el panorama para los mexicanos. Y es que si bien se presume la actuación del secretario de Hacienda, Agustín Cartens, respecto a los problemas económicos del país, como que los buenos resultados no se ven en los bolsillos. |