¿Para qué se inicia una averiguación previa si se tiene la certeza de que la información en comento no salió de las áreas de la procuraduría?Hace exactamente una semana, con una vehemente carta, la PGR desmentía lo publicado en esta columna sobre la existencia de una estrategia de filtraciones de averiguaciones previas salidas desde esa procuraduría y que tenían en común exhibir acusaciones y procesos penales —que no sentencias— contra colaboradores o ex colaboradores cercanos del secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna. A esa estrategia, dijimos, le llaman en una oficina del gobierno “la campaña AP”. “El procurador general de la República no ha instruido ninguna ‘Operación AP’ y mucho menos ha ordenado o sugerido entregar información de averiguaciones previas o procesos penales”, decía en su misiva a la dirección de este diario el vocero de la procuraduría. Ocho días después la propia PGR confirma lo que su vocero desmintió, al iniciar una averiguación para investigar las filtraciones ilegales que pudieron haber hecho ministerios públicos o funcionarios involucrados “en la cadena de custodia de averiguaciones previas y procesos penales”. La misma dependencia confirmó que serán citados a declarar varios servidores públicos sobre las presuntas filtraciones, aunque negó que haya citatorios para reporteros que han publicado averiguaciones en curso. Entonces, ¿sí existieron las filtraciones desde la procuraduría, las mismas que negaba rotundamente su vocero? ¿O para qué se inicia una averiguación previa si se tiene la certeza de que la información en comento no salió de las áreas de la procuraduría? En el caso del periodista Francisco Gómez, de El UNIVERSAL, él sostiene que las informaciones exclusivas que ha publicado en este periódico fueron producto de sus propias investigaciones y que desde PGR no recibió ninguna filtración. La pregunta es: ¿qué pretende hacer el procurador Eduardo Medina Mora llamando o invitando —que no “citando” formalmente— a periodistas en una investigación judicial. ¿Se busca intimidarlos para que no vuelvan a publicar asuntos relacionados con su dependencia? Aun si a los reporteros les filtraron expedientes judiciales de indagatorias en curso, ellos no cometieron ninguna irregularidad o violación legal. Los que sí violentaron la ley son los funcionarios de la PGR, y será interesante saber si en la investigación les preguntan por qué filtraban selectivamente averiguaciones previas, y quién les dio la instrucción. El patrón de actuación de la PGR en su política de comunicación es reiterativo y tiene algo de esquizofrenia. Son varios casos documentados en que la dependencia primero niega y desmiente, con cartas y llamadas a directivos de medios, informaciones publicadas; pero pasan una, dos o tres semanas, y la misma procuraduría confirma y hace oficial lo que antes había desmentido. Un caso que ilustra esa esquizofrenia ocurrió el jueves 16 de noviembre con una nota del reportero Rubén Mosso en Milenio. La PGR mandó una carta al diario en la que desmiente que el MP haya tomado declaración a Facundo Rosas, subsecretario de Estrategia de la SSP. “El contenido de la nota no tiene veracidad (…) y mucho menos que autoridades de la PGR hayan asegurado oficialmente al reportero tal información”. Junto a la carta se publicó la respuesta del reportero: “Con relación a su carta, reitero que fueron las propias autoridades de la Procuraduría General de la República las que confirmaron la asistencia del funcionario en las instalaciones de la SIEDO (…) En otras ocasiones las mismas fuentes han proporcionado información, la cual es negada desde la vocería y confirmada oficialmente tiempo después por la misma institución. Eso no sólo parece una conducta esquizofrénica, sino que exhibe a una procuraduría mucho más preocupada de lo que se dice o no se dice de su trabajo en los medios, que en dar resultados reales y certeros en la procuración de justicia. NOTAS INDISCRETAS... Con un manotazo de Marcelo Ebrard en la mesa, sin acuerdos y con la salida abrupta del jefe de Gobierno, terminó la reunión que el miércoles pasado tuvo la cúpula del PRD capitalino para consensuar el método para elegir sus candidatos a diputados locales y federales en 2009. Ebrard encabezaba el encuentro con Dolores Padierna por los bejaranistas, René Arce por Los Chuchos y la dirigente Alejandra Barrales. Marcelo pedía candidatos de unidad, a lo que se opuso Padierna, que exigía más candidaturas para su grupo. Al final decidieron que hacer consulta a las bases, algo que quería evitar a toda costa Ebrard por la división y fracturas que dejan esos procesos. “Ya desfondaron al PRD nacional y ahora quieren desfondar al del DF”, les dijo Marcelo al abandonar molesto la reunión. Este domingo sale la convocatoria. A ver como acaba el jaloneo… Vaya semana tuvo el general Roberto Miranda, comandante de zona en Sinaloa. El miércoles 10, mientras desconocidos lanzaban granadas de fragmentación al cuartel de Navolato, su padre, acá en el DF, sufrió un infarto masivo que lo tiene grave. Al general sólo se le oyó decir mientras atendía el ataque a la instalación castrense: “La patria es primero”… Mario Marín, con el cinismo que le caracteriza, encontró una salida luego del escándalo porque intentó inmortalizar su rostro en una pintura mural en Puebla. Mandó poner en su lugar la cara de Benito Juárez, con quien, por cierto, el gobernador poblano se compara. El benemérito debió retorcerse en la tumba… Clave en las elecciones de 2009, Nuevo León vive la efervescencia de la sucesión estatal. La fuerte competencia entre PRI y PAN hace que los partidos revisen con lupa la selección de candidatos. Entre los priístas la decisión se toma el próximo lunes 15, cuando se realiza el proceso interno para elegir al candidato a gobernador. La delantera la llevan el secretario de Gobierno, Rodrigo Medina de la Cruz, cercano al gobernador Natividad González, y Abel Guerra Garza, coordinador de Proyectos Estratégicos del gobierno estatal. Además de las simpatías de Nati, Rodrigo parece tener de su lado los apoyos de los principales grupos políticos y sobre todo los poderosos grupos empresariales de la entidad que le reconocen capacidad negociadora, sobre todo después de que recompuso la desgastada Secretaría de Gobierno que le entregó su antecesor, Rogelio Cerda. Así que el lunes saldrá humo blanco en el PRI de Nuevo León… Se lucen los dados. Escalera doble. |