Es seguro que en estos momentos, amable lector, usted esté más preocupado porque los alimentos han subido muchísmo de precio, porque su pareja le diga que “ya no le alcanza el gasto” o porque teme más por su seguridad y la de los suyos cuando sale de su casa. Y es que en el 2009 que ya viene, reflexionará, “no sabemos cómo va a estar la situación; todo indica que será peor”. Estos temores están en la mente de quienes tienen riesgo de perder su empleo; de los que lo buscan hace meses o años. De aquellos que no saben cómo pagar sus deudas con bancos, familiares o amigos. De los jóvenes que concluyeron su carrera cuyo futuro es incierto porque las instancias oficiales y privadas que deberían crear los empleos han sido incapaces de generarlos. Al contrario, las cifras de despidos publicadas en los medios, el anuncio de que se cancelarán más puestos o el cierre de cientos de empresas, junto con la escalada incontenible de violencia e inseguridad en la mayoría del país y la crisis generalizada, alimentan una situación de incertidumbre. Pese a ello, son otros los temas prioritarios de los partidos políticos, de las cámaras legislativas o del gobierno federal. Su agenda tiene que ver más con razones de pesos y contrapesos; con luchas intestinas; con supuestos actos de contrición o la propuesta de asuntos como el consumo de hierba o la pena de muerte. Pero principalmente se mantiene firme el propósito de inculcarle al gran público temas “para que no se angustie” por la situación que tarde o temprano les afectará. Es mejor hacer espots, dedicar más tiempo a las ballenas en Acapulco; exhibir en TV un par de cabezas recién cercenadas. Para esa estrategia también resulta más útil, y por cualquier motivo, el golpeteo en contra del principal adversario del régimen —al que han dado por muerto ene veces— o “analizar a fondo” quién ganará el campeonato de futbol este año. Es mejor que la gente se entretenga en otra cosa. Para qué preocuparla con lo sabido: que hay 185 mil empleos menos en la industria de las manufacturas y 27 mil menos en la de la construcción; que 6 mil empresas están a punto de cerrar; que Infonavit reporta 80 mil prórrogas activas de trabajadores ya sin empleo que decidieron aplicar este derecho para no pagar la mensualidad de su crédito hipotecario; que el endeudamiento familiar es históricamente el más alto. Para qué recordarle que van más de 5 mil ejecutados este año. En fin, para qué preocuparla. Es mejor entretenerla con temas más amables. |