CADA VEZ QUEDA más claro que la economía mexicana enfrentará en 2009 un periodo recesivo que ya se siente al terminar este complicadísimo año que agoniza.Esta semana la mayoría de los expertos en prospectiva comienzan a coincidir en que lamentablemente el signo para la economía mexicana en 2009 será negativo. Banamex que lleva Enrique Zorrilla pronostica un bajón del PIB de 0.2% incluso conservador, ya que por ejemplo Barclays de José Antonio González lo ubicó en 0.8 por ciento, TD Securities en 1.2 por ciento y Morgan Stanley que comanda Felipe García Moreno en 1.5 por ciento. Desde hace rato quedó rebasada la estimación de la SHCP de 1.8 por ciento positivo que se aprobó en el presupuesto y el “catarrito” de Agustín Carstens comienza a transformarse en contagio de pulmonía desde EU y el mundo industrializado. Ya sin la bonanza del pasado y con menos flujos externos, parecería buen momento para aprovechar en avanzar en muchos temas estructurales en esta fase de transición política que sigue sin concluir. Ésta inició durante el régimen de Vicente Fox en el 2000, tras 70 años de un solo partido. Ese paréntesis no ha terminado y entre lo mucho que hay que recomponer está la estructura del gobierno y la interrelación que hay entre el federal, estatal y municipal con reglas y amarres diferentes a los que se tenían con un presidente absoluto. Hoy lo que se da es una dictadura de partidos y un “feudoralismo” que sustituyó al federalismo con cotos de poder en las delegaciones, municipios, gobiernos de los estados, congreso, sindicatos, dependencias públicas. Y esto se lo platicó porque resulta que ahora mismo en Canacar que preside Jorge Cárdenas Romo y que es el gremio del autotransporte de carga, hay preocupación por un asunto que recién ha aparecido en Sinaloa y que podría reproducirse en otras entidades del país. Resulta que desde agosto el gobierno de esa entidad que lleva Jesús Aguilar Padilla comenzó a detener unidades, principalmente que ofrecen servicios de mensajería y paquetería. Hasta se les ha levantado infracción por “explotar el servicio público de transporte sin concesión o permiso”. Esas compañías con mercancías rumbo a Mazatlán, Culiacán o Los Mochis están autorizadas por la SCT de Luis Téllez para ofrecer servicio público federal de carga, por lo que el estado no debería entorpecer su operación y mucho menos infraccionarlos. Sin embargo, parece que el accionar en Sinaloa se sustenta en una resolución reciente, apoyada en la Ley de Tránsito estatal que considera el servicio público de transporte de carga el que se realiza por calles y caminos de la entidad. Con esto se justifica el requerir de permisos que ya se imaginará se van a prestar a una nueva alternativa de corrupción. La Canacar vía su director jurídico Ernesto López Rojas ya notificó en este mes la situación al mismo gobernador Aguilar Padilla, para que se revise el asunto e impedir que más transportistas se vean afectados. El gobierno estatal evidentemente sí tiene facultades para exigir al transporte federal se ciña a los lineamientos de tránsito, pero no en lo que hace a la regulación del servicio público del autotransporte de carga. Por lo que se sabe, ya en el pasado ha habido controversias similares e incluso hay jurisprudencia que se ha desahogado en la SCJN. Se concluye que el transporte público es una concesión federal y que por ende los estados no pueden exigir permisos locales como los que se quieren imponer en Sinaloa. El asunto es ilustrativo del momento que vive el país en esta “fase de transición” y ahora lo importante es aprovechar el tiempo para reencausar los procesos para una mejor interrelación entre todos los poderes. Además, y en independencia del discurso, es claro que la tramitología no tiene para cuándo ceder, con el impacto a nuestra competitividad. MÁS ALLÁ DE que Comercial Mexicana que preside Guillermo González Nova, no logró tras 3 intentos acogerse a concurso mercantil, que algunos acreedores ya iniciaron acciones legales contra la firma de autoservicios como es el caso de BBVA Bancomer que lleva Ignacio Deschamps y que las negociaciones que recién iniciaron aún están a buena distancia para llegar a un stand still, o sea nadie se mueva en lo jurídico, ahora la novedad es que aparentemente Alfredo Harp Helú, el ex fundador de Accival y accionista de Citigroup, ha realizado compras importantes en el mercado de las acciones de La Comer. En una de esas el hombre de negocios, fanático del béisbol, dueño de Los Diablos Rojos y ahora también de Grupo Martí, podría aparecer más adelante como accionista importante de esa cadena. El rubro lo conoce si se considera que también fue socio de Gigante con Ángel Losada. A CASI 3 meses de que se suscribiera el nuevo Código de Autorregulación para Publicidad Infantil, primer paso en firme de la industria de alimentos para contribuir a controlar el problema de la obesidad que se presenta en México, le puedo informar que ya hay 29 compañías que rubricaron ese convenio. Amén de Bimbo de Daniel Servitje, Sabritas de Pedro Padierna, Coca-Cola que ahora lleva Brian Smith, Nestlé de Juan Carlos Marroquín, Alpura de Víctor Gavito, Lala de Eduardo Tricio, ya también se sumaron Herdez de Héctor Hernández Pons, Qualtia de Eugenio Garza, así como Conagra y Hershey’s. Son las últimas 4 que se subieron. Se espera que los resultados ya concretos comiencen a reflejarse en las campañas publicitarias del primer trimestre de 2009. Y COMO ERA de esperarse, los grandes intereses que hay sobre el tema volvieron a incidir en el Senado para bloquear las modificaciones a la Ley de Instituciones de Crédito que permitan la operación regulada de corresponsales bancarios. Tras imponer topes que corrigieron los diputados, ayer una vez más se optó por regresar a esa cámara la iniciativa, insistiéndose en que las operaciones por terceros en ningún caso deben exceder 25 por ciento del total de un banco durante un mes, amén de que se impuso un techo diario de mil 500 UDIS por cuenta. El tema de corresponsales bancarios se ha trabajado en el año por la CNBV que encabeza Guillermo Babatz y la CFC de Eduardo Pérez Motta la avala, dado que por la concentración en el sistema, los bancos pequeños no pueden competir, considerándose lo oneroso de constituir una red. Ahora el reto es que el asunto no se empantane, puesto que el periodo concluye este lunes. |