En el discurso y a veces sólo de dientes para afuera, todos los partidos políticos y el presidente Calderón se pronuncian por fiscalizar con lupa el financiamiento de las próximas campañas federales de 2009 para evitar que dinero de los narcos y del crimen financie candidatos. Pero en los hechos, cuando hay que asumir compromisos concretos, endurecer leyes y castigos o imponer responsabilidades específicas para evitar dinero sucio en las elecciones, ya nadie le entra.Todos pretenden que sea el IFE el único responsable de vigilar y evitar financiamiento ilícito en campañas; marcadamente el PAN insiste en que la autoridad electoral debe evitar y sancionar una práctica que —todos reconocen con cierto cinismo— se da en las elecciones y ha crecido en los últimos años. Y es cierto, al instituto le corresponde por ley fiscalizar a partidos y candidatos, y en la nueva legislación electoral le dieron nuevas facultades en esa materia. Pero la realidad es que, si bien el IFE está obligado a garantizar en 2009 comicios limpios, transparentes y creíbles, tampoco se le deben exigir responsabilidades que exceden su competencia y facultades. La tarea esencial del órgano electoral es organizar elecciones y vigilar la equidad como máxima de la competencia. Pero ni el IFE es la PGR ni sus consejeros y comisiones son ministerios públicos para hacer funciones que competen a otras áreas del Estado mexicano que, en esto como en otras responsabilidades, se muestran omisas e ineptas. Son los propios partidos responsables y obligados a realizar procesos de selección cuidadosos, escrupulosos y que garanticen la postulación de ciudadanos honrados y honorables, dispuestos a cumplir con la ley y que no acepten dinero ni apoyos en especie de origen poco claro o ilegal. El presidente Calderón ha sido especialmente incisivo en el tema. En al menos tres ocasiones ha llamado al PAN a evitar que dinero de la delincuencia, en concreto del narco, se meta a financiar campañas y candidatos. Tantos llamados Calderón ha hecho que algunos se preguntan si sabe algo sobre su partido o sólo intenta prevenir y evitar una práctica ilegal y peligrosa en su partido. En altas esferas del gobierno federal se afirma con certeza que en 2006 hubo un candidato presidencial que recibió dinero del narcotráfico. No dicen nombre ni partido, pero afirman que está documentado que, en concreto en una región del país, ese candidato a la Presidencia recibió apoyos económicos de narcotraficantes. Pero el Presidente debiera mostrar su real preocupación instruyendo a la Secretaría de Hacienda o a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores a iniciar un programa a fondo para apoyar al IFE en fiscalizar los gastos de campaña; a la PGR para que investigue y que su procurador haga algo más que grillar a otros secretarios del gabinete. Evitar que dinero del narco siga financiando y llevando candidatos a puestos de elección es responsabilidad del Estado mexicano, no sólo del IFE; y debe ser motivo de acciones urgentes y contundentes, no sólo de buenos discursos. NOTAS INDISCRETAS… Los próximos días se darán dos nombramientos más de militares de alto rango en la seguridad pública. El general Sergio Ayón es uno de ellos y sólo falta definir si llega como coordinador de Inteligencia a la PFP o a la SIEDO; según a donde llegue Ayón, se busca a otro general de división para ocupar la posición que quede vacante. En la SIEDO, la dirección de Inteligencia a la que llegará un militar es la misma que ocupaba Miguel Ángel Colorado, principal acusado en la Operación Limpieza, quien por cierto también era militar, aunque en retiro… A propósito del gasto en las campañas de 2009, el titular de la Sedesol, Ernesto Cordero, se adelantó a las críticas y sospechosismos que siempre rondan a los programas sociales en época electoral, y firmó ayer con el IFE un acuerdo para evitar que el gasto social se utilice con fines electorales. Dentro del acuerdo, los funcionarios de la Sedesol recibirán capacitación en el IFE sobre la mueva ley electoral y los nuevos delitos e irregularidades sobre el uso de recursos públicos en las campañas… Es un hecho: Carmen Aristegui y Ezra Shabot regresan a la radio con nuevos espacios informativos en MVS a partir del 5 de enero. Carmen tendrá el noticiero matutino, de 6 a 9, en el 102.5 de FM, y Ezra el vespertino de 5 a 7 de la noche. Enhorabuena por los dos conductores a los que extraña y torpemente otra estación despreció y hoy vuelven para bien de la información y la pluralidad en este país… Se baten los dados. Apostamos por escalera. |