Éstas fueran las dos únicas empresas que se ampararon en contra de la mal llamada Ley de Fomento a la Lectura. Pedro López, quien hoy inaugura en Polanco su novena sucursal, confía en ganar el amparo definitivo, toda vez que su lucha es por vender libros con descuento haciendo extensivo a sus clientes el descuento que otorgan las grande editoriales, que son las que impulsaron el precio único.El problema del precio único es que no genera ninguna competencia como fue evidente en la pasada Feria del Libro de Guadalajara, en la que hubo muchas quejas, sobre todo de jóvenes estudiantes, porque no había descuentos para la compra de libros, que es uno de los grandes atractivos de acudir a este tipo de ferias. En el caso de El Sótano, Pedro López explica que enfrenta múltiples presiones por parte de las grandes editoriales, que por un lado realizan prácticas desleales al vender libros de texto directamente y con descuento a las escuelas y por el otro amenazan con retirarle el descuento que otorgan a las librerías. Las diferencias han llegado a tal grado, que no descarta presentar una denuncia ante la Comisión Federal de Competencia en caso de que en efecto dejen de vender libros a El Sótano con descuento que la empresa comparte con sus clientes. Sería absurdo, afirma, que se le niegue el amparo en perjuicio de miles de personas. Señala también que es falso que la ley fomente una mayor competencia entre librerías, porque en plena crisis son muy pocas las nuevas librerías y porque las que realmente se están beneficiando son las tiendas de autoservicio por su mayor red de sucursales. En cuanto a El Sótano, 2008 fue un buen año, porque superó ya la venta de 2 millones de libros registrada en 2007 y espera para 2009 un crecimiento de 10% en sus ventas. Bimbo, ejemplo de transparencia Bien por Daniel Servitje, director general de Bimbo, no sólo porque llegó a un acuerdo para comprar Weston Foods WFI, sino por la transparencia sobre esta transacción que ascenderá a 2 mil 380 millones de dólares. Toda crisis representa oportunidades, pero sí sorprende que una empresa mexicana se anime a invertir en Estados Unidos en plena crisis, lo que muestra una confianza de que habrá una recuperación. WFI es una empresa muy importante con venta de 22 plantas; 4 mil rutas de distribución y ventas anuales superiores a los 2 mil 120 millones de dólares. Bimbo espera desde luego importantes sinergias con su operación en Estados Unidos, que estima en 95 millones de dólares para el quinto año. A diferencia de Gruma, que nunca informó los pormenores sobre el crédito que recibió para el margen de sus derivados que vencían en noviembre, Bimbo detalla que obtuvo un crédito por 2 mil 300 millones de dólares, de los cuales 600 vencen a un año; 900 a tres años y los 800 restantes a cinco años. Además fondeará 80 millones de dólares con recursos propios para completar el pago. Los bancos líderes fueron Bank of America, Banamex, BBVA-Bancomer, HSBC, ING y Santander, y desde luego fue un logro de Bimbo obtener este crédito en la coyuntura actual AMB critica a Banxico por valuación del CAT Como es lógico, la Asociación de Bancos de México, que preside Enrique Castillo Sánchez Mejorada, salió ayer en defensa de la banca ante las críticas sobre las altas tasas de interés en tarjetas de crédito. La defensa se centra en argumentar que en realidad las tasas no son tan altas, porque ahora resulta que el problema de fondo es la valuación que hace el Banco de México del costo anual total, el CAT, que se ubica actualmente en un promedio de 80%. El CAT, como se sabe, incluye no sólo las tasas de interés que cobran los bancos en el crédito al consumo, sino también todas las comisiones. Castillo asegura que la metodología que utiliza Banxico no representa la realidad y que en promedio la tasa que cobran los bancos es inferior a 40% y critica el hecho de que Banxico considera supuestos que no se aplican, como el que todos los usuarios paguen el mínimo; la incorporación del IVA y que no incluye el costo de la cartera de pagos sin intereses, que representa 17% de la cartera total. Sin embargo, lo que se busca precisamente con el CAT es revelar el costo real que tiene el crédito para el usuario, porque el cliente no sólo paga la tasa, sino el IVA y comisiones. |