¿Quién es más inteligente, el hombre o la mujer? Es la pregunta más polémica de la historia. Encontrar su respuesta ha desatado cualquier cantidad de investigaciones; desde neurólogos, sicólogos, filósofos, siquiatras y hasta teólogos se han metido en camisa de once varas, con tal de dar explicación, la cual siempre genera nuevas interrogantes y por supuesto, nuevas polémicas. Y es que en la guerra de los sexos, ganar el trofeo del más inteligente es totalmente seductor.Primero las damas Se sabe que la diferencia entre los sexos tiene que ver más allá del mero aspecto físico; de hecho, el sexo y la constitución corporal, de acuerdo con el género, dependen de las hormonas y su acción, en las primeras semanas de embarazo. Las últimas investigaciones sobre las diferencias que existen entre el cerebro masculino y femenino demostraron que en general, la fisiología de la mujer es mucho más complicada que la del varón y por ello, el cerebro de la mujer es más complejo. Se cree que durante la etapa primaria del ser humano, el cerebro contiene toda la información para ser femenino (está más completo) y es el aumento de la testosterona lo que hace que algunas de esas funciones sean suprimidas para dar paso al desarrollo del cerebro masculino. Los expertos señalan que para la naturaleza es más fácil suprimir funciones latentes que generar nuevas en lo no existente. De hecho, es en las primeras semanas de vida de los embriones masculinos que segregan la mayor cantidad de testosterona que habrán de producir en su vida. Tanto estrógeno como testosterona son las responsables de que el cerebro crezca a un tamaño y peso específico, así como de que mantenga más o menos habilidades innatas para algunas actividades. Se sabe que los varones son más hábiles en el manejo del espacio “por naturaleza” y no en vano aprenden a manejar más rápido que las mujeres, quienes desarrollan más habilidad para el lenguaje y las interacciones humanas. El sexo “sexuado” La actividad sexual también tiene que ver con el tipo de cerebro que se tiene, por lo regular, el masculino responde más rápido a estímulos visuales en el momento erótico, mientras que el femenino lo hace a nivel de tacto. Esto no significa que uno u otro sexo sean incapaces de desarrollar sus habilidades menos favorecidas o aumentar la sensibilidad de sus sentidos, sólo implica que para ello de debe prestar mayor concentración. La seducción está determinada también por el tipo cerebral. Los varones tienden a presentarse más atrayentes con actitudes de fortaleza o competitividad, mientras que las mujeres suelen hacerlo generando una imagen global agradable y misteriosa. |