¿Qué tiene que no tenga yo? ¿Por qué resulta tan irresistible? ¿Con qué se baña para tener tanta suerte con el sexo opuesto? No sólo tiene, sino que esa persona segrega feromonas. Resulta que la garantía de la sensualidad y el atractivo sexual se potencializan cuando estas sustancias secretadas por el cuerpo, aparecen.Los seres humanos contamos con un sistema químico de comunicación sexual, tal y como ocurre en el reino animal. Son las glándulas apócrinas, células productoras de sudor localizadas principalmente en las axilas y alrededor de los genitales, tienen la responsabilidad de generar feromonas y el papel de éstas, dentro de las relaciones sexuales, está en el efecto que tienen sobre la líbido, ya que “hacen” más atractiva a nuestra pareja. De hecho, el flechazo ocurre cuando percibimos las feromonas de la otra persona y nos sentimos atraídos. La prehistoriaaún actúa Existe una pequeña zona en el interior de la nariz humana llamada órgano vomeronasal, está entre la membrana mucosa que cubre el tabique o hueso que divide las fosas nasales. Se creía que era un órgano rudimentario e inútil, cuya función se perdió durante la evolución del ser humano. Pero este funciona como receptor completamente separado del sentido del olfato y se encuentra conectado directamente al centro del cerebro encargado de controlar motivaciones básicas y emociones sexuales, de hambre, temor o enojo, así como temperatura corporal y ritmo cardiaco. Hoy está confirmado que las amistosas feromonas actúan a través de este órgano. Cupido hoy Cuando el mítico Cupido aparece, lo hace en feromona. Y sí, está comprobado que una persona que las segrega es más atractiva y despierta más deseos sexuales. Algunos le llaman sex appeal. También los intercambios eróticos con su pareja son más frecuentes e intensos. Mantener relaciones íntimas de manera constante, por lo menos una vez a la semana, contribuye a la producción de feromonas, igual que practicar el sexo oral y el ejercicio estimulan la producción de los químicos amorosos. Diferenciasde género Los químicos segregados por los hombres sólo atraen a las mujeres, no tienen efectos representativos en la población masculina, pero las feromonas producidas por las mujeres tienen efectos y reacciones más interesantes: La “esencia femenina” aumenta el deseo de los hombres de tener relaciones sexuales y además tienen efectos en ella misma. Su actitud es más receptiva hacia su pareja, en tanto que físicamente se vuelve más atractiva, su piel es más suave, brillan sus ojos de manera especial e irradia un especie de magnetismo que produce efectos estimulantes en otras personas, sean o no conocidas. |