PRD: el “síndrome de Estocolmo” los convirtió en copia del viejo tricolor PAN: víctima del “fenómeno Patton” o elegir a pillos antes que tontos
Como resulta natural, nadie sabe a ciencia cierta lo que pasará en las urnas en los procesos electorales de julio de 2009 y 2012.
Pero lo que muchos creen, suponen, imaginan y hasta esperan es el inminente regreso del PRI a la mayoría legislativa en San Lázaro —en las intermedias de 2009—, y al poder presidencial en 2012. Debemos insistir: hoy no se sabe lo que ocurrirá en esas dos elecciones, a pesar de que son muchos los inconformes con las gestiones de gobiernos azules y amarillos.
En todo caso, pareciera que lo importante es el diagnóstico sobre la creencia, suposición, imaginario y hasta la esperanza que mueve a amplios sectores sociales sobre el potencial regreso del PRI; apenas a 11 años de perder la hegemonía en la Cámara de Diputados y a ocho años de ser echado del poder presidencial. ¿Por qué se produce ese fenómeno en la conciencia colectiva del electorado?
Primero debemos recordar que la caída del PRI en el Congreso, como en el poder presidencial, no es producto de un hecho definitivo y único. En realidad es un proceso que viene desde los crímenes de Estado de 1968 y la primera gran derrota electoral que sufrió el tricolor en 1988. Es decir, se trató de un largo proceso iniciado hace cuatro décadas.
Sin embargo, el momento electoral determinante se produjo en 1968; no sólo por la mayor ruptura del PRI, sino por la unificación de la disidencia tricolor con la izquierda mexicana —por un lado—, y por el otro, por el fortalecimiento del mayor movimiento opositor de la derecha. Entre 1988 y el año 2000 se produjo una intensa disputa entre la izquierda agrupada en el PRD, y la derecha reunida en el viejo PAN.
Una exitosa alianza del PAN y el PRI gestada en 1988 —exitosa para el PAN, claro— determinó que al final la disputa por llegar primero a la alternancia y la transición fuera ganada por el PAN y por un candidato carismático como Vicente Fox. Muchos mexicanos entregaron su amor político a un producto de la mercadotecnia y el marketing, que al final de cuentas defraudó a todos. Hoy pocos de los que votaron por Fox se quieren acordar. ¿Por qué llegó Fox al poder en el 2000 y no Cárdenas?
Creemos que la razón es que muchos electores se decepcionaron del PRD y de la izquierda —luego de la explosiva candidatura de Cárdenas en 1988—, porque no vieron más que una mala copia del viejo PRI. En el Itinerario Político del 14 de febrero de 2005 —titulado: “PRD y AMLO: ‘síndrome de Estocolmo’”—, dijimos que el partido amarillo había sido víctima del “síndrome de Estocolmo”.
Así lo expusimos: “Resulta que el perredismo todo, o casi todo, junto con su líder más popular y aventajado presidenciable, Andrés Manuel López Obrador, pasaron de la histórica crítica a las prácticas antidemocráticas del viejo PRI; de los cuestionamientos por la grosera imposición de líderes partidistas y candidatos a puestos de elección popular por parte del “jefe máximo”; de la crítica por la inmoral manipulación del partido en el poder, a ser los más fervientes practicantes de todo lo que criticaron. El PRD y su nuevo “jefe máximo” se enamoraron de las prácticas priístas que secuestraron, pervirtieron y envilecieron la política. El PRD y AMLO terminaron como víctimas del síndrome de Estocolmo’”.
Era febrero de 2005. No habíamos visto el proceso de autodestrucción del PRD en 2006, y menos las crisis amarillas de 2007 y 2008. Los electores terminaron hartos de esa dizque izquierda que no era más que una vulgar copia del PRI más cuestionable.
Pero si bien el PAN también se enamoró de las prácticas del PRI, el fenómeno que lo llevó a decepcionar a los electores —por lo menos al segundo año del segundo gobierno azul— es el “fenómeno Patton”, de mal gobierno. ¿De qué estamos hablando? Bueno, quienes hayan visto el clásico de Schaffner, interpretado por George C. Scott —elogiado por la crítica y que ganó ocho premios Oscar—, recordarán que el general que fue el coco de los nazis, era pródigo en frases célebres, puntuales y harto pragmáticas.
Hacia el final de la película, una vez derrotados los alemanes, ante los ojos aterrados de los aliados, Patton reincorpora a no pocos de los criminales nazis en el gobierno de transición. La respuesta deja helados a todos: “… son los que saben gobernar” —traducción libre, claro—, lo que justifica su regreso al poder. Es decir, que los ciudadanos mexicanos prefieren “a los rateros, antes que a los pendejos”, dice una encuesta aplicada en Hidalgo, antes de las elecciones locales. Al final de cuentas queda claro que el PRD y el PAN promueven —con sus fracasos culturales e ineficacia en el gobierno—, el regreso del PRI. Pero al final la decisión está en los electores. Al tiempo.
Desde 2000 a la fecha en cada elección, local o federal, no llega la mejor propuesta, sino la que se considera menos peor, inducida por el hartazgo de quien deja el poder, una vez vividos los gobiernos panistas y perredistas, caemos a cuenta que ya nos cansamos de pan y prd, por que son un subproducto aún peor al original, con sus mismos defectos, pero sumando a ello ineptitud, megalomanía y desaseo en la resolución de sus propios conflictos (ya no se diga de los nacionales). Por eso la gente retorna al PRI, pues ha cobrado vida el refrán "mas vale malo por conocido, que bueno por conocer", por que el "bueno", resultó peor que el malo.
2008-12-02 19:33
AFavila / USA
Excelente nota!!!!. Por el bien de Mexico, es tiempo de que los partidos definan sus principios ideologicos, se los expliquen al pueblo, y hagan propuestas congruentes a esas filosofias. Hoy por hoy no se sabe con claridad a que le apuestan algunos politicos. Hoy mas que nunca, el PAN tiene esa responsabilidad de exponer esos principios que lo mueven como partido. Suguiero no mas de 10 puntos simples y claros para que se entiendan. Aun es tiempo de que se hagan cosas buenas. Saludos.
2008-12-02 19:13
Antonio / Morelia
La situación del PAN es muy delicada, pero definitivamente no le corresponde al Presidente Calderón rescatar a su partido a pesar de que está consciente de que va a perder las elecciones del 2009 y en el 2012, de forma rotunda e inevitable, por razones que no se explican del todo con el “síndrome de Estocolmo”.
La historia nos muestra lo que ha sucedido a los grandes imperios por falta de comunicación entre los gobernantes y gobernados. Casos como el de María Antonieta, última Reyna de Francia, y de Nicolás II, último zar de Rusia, ilustran como fueron atrapados literalmente por sus asesores más cercanos quienes los manipularon y fueron en última instancia los responsables de su caída. Un caso más reciente es el del Ing. Luis Martínez Villicaña, gobernador electo de Michoacán en 1986, de extracción priista, quien perdió piso confundido por su secretario particular que le indicaba que todo estaba bien, pero la falta de solución de problemas lo obligaron a solicitar licencia al cargo el 3 de diciembre de 1988, quedando en su lugar su ex Secretario General: Genovevo Figueroa Zamudio actualmente distinguido perredista.
El Presidente Calderón lo sabe y ha demostrado su inteligencia y su astucia al no dejarse envolver por los Germanes Martínez Cázares, los Cesares Nava, etc., que no hacen más que presentarle todo bien y en buena forma, a pesar de que muchos sentimos que la situación nacional no está nada bien. En ese contexto si se explica la llegada de Fernando Gómez Mont, y el regreso de Luis Felipe Bravo Mena.
2008-12-02 19:10
Neho / Guadalajara
Nuevamente somos testigos de las "peculiaridades" de México, donde estamos en un país tan "democratico" que todavía un partido como el PRI que por su funcionamiento y estilo se le comparo con el Partido Comunista de la Unión Sovíetica el PCUS, todavía existe cuando incluso en ese corrupto país que también es Rusia, ya desapareció. Ahora bien queda claro que no importa el color del partido el problema es que estos politícos que padecemos solo piensan en robar y perpetuar a sus pandillas en el poder para asegurar su futuro, es tal la decepción que la gente que incluso piensa en regresar a el PRI al poder, no cabe duda que estamos bastante mal en este país, y cuando muchos de los países que junto con nosotros en en los 70 eran del tercer mundo son ahora países desarrollados, nosotros seguimos sumidos en la peor de las corrupciones y mientras nuevos países se encaminan hacia el desarrollo nosotros seguimos sumidos en la mediocridad, y por los visto así seguiremos.
2008-12-02 19:05
Hector E Reyes / Dallas, TX
Estoy plenamente de acuerdo con el escritor, Fox gano las elecciones por el hartazgo de los ciudadanos hacia el Pri, el Fox chistoso recogio las voces en ese entonces encontra del Pri; a la postre la incompetencia del "tipo", el enfermiso protagonismo de su Dulce Poli, y las corruptelas ya consabidas de los azules, asi como la intransigencia y torpezas del AMLO han venido menguando el animo de los electores, por lo que posiblemente en futuras elecciones veamos el regreso de la banda, digo del partido politico Pri al poder.
Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.