I. ¿Nos vemos en 2010? Sin duda el 2010 será un año especial para los mexicanos. Los gobierno federal y estatales se han abocado a organizar los festejos del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución. Celebraremos el pasado que ha conformado nuestro presente pero sobre todo, los ideales que nos impulsaron a cambiar.El 2010 encarna nuestra voluntad y poder de transformación. Es común encontrarse afiches alusivos al tema en la ciudad: una imagen de Emiliano Zapata flanqueado por dos revólveres y la leyenda “Nos vemos en 2010”, haciendo alusión a la posibilidad de una nueva gran transformación del país. El camino de la violencia no es igualmente válido hoy que hace cien o 200 años, mas el 2010 se presta para reflexionar acerca del rumbo del país. II. ¿Revolución institucional? Si México está destinado a enfrentar grandes transformaciones cada cien años, 2010 pudiera ser el momento de una gran revolución institucional. Existen por lo menos tres ámbitos en los que hay que incidir: a) Actualización de leyes obsoletas: algunas leyes del DF, vigentes desde 1951, hacen referencia a instituciones extintas como el Departamento del DF mientras que en la Constitución hay artículos como el 47 que otorga a Nayarit la extensión territorial y límites “actuales” del territorio de Tepic. b) Simplificación de procedimientos: para abrir un negocio en el DF intervienen hasta 10 dependencias y 70 funcionarios para otorgar los 25 sellos que marca la ley. c) Reformas estructurales: grandes debates pendientes se han postergado por ser potencial fuente de conflictos partidistas o sociales (como la reforma laboral) o por ser un tabú político (como la reelección de alcaldes y legisladores). III. ¿Nos atreveremos? La modernización de nuestro entramado institucional, con leyes más claras y acordes con la realidad actual es urgente en todos los niveles normativos y de gobierno. Facilitaría a los ciudadanos cumplir la ley y a las autoridades hacerla valer. Los defectos del marco normativo afectan la calidad de vida y frenan la competitividad y el desarrollo del país. Tal vez la coyuntura de 2010 sea un buen momento para abordar el problema desde una perspectiva mucho más amplia y sentar las bases para celebrar el inicio de un México más justo y moderno. Contacto: gabrielacuevasbarron@hotmail.com |