Así como todos en este país tenemos derecho a llevar a los hijos a la escuela pública gratuitamente, la alimentación debería estar garantizada en la Constitución. Así, los alimentos dejarían de ser una mercancía y tendrían valor de uso. Se garantizaría que todo mexicano comiera, que nadie muriera de hambre. ¿Es factible?El doctor Julio Boltvinik, investigador de El Colegio de México y creador de la propuesta, está convencido que sí. Bastarían 940 pesos mensuales —11% del PIB— a cada uno para resolver esta necesidad. Para eso se requiere, entre otras cosas, cambiar el modelo neoliberal agroalimentario, que está agotado. Urge una nueva política de Estado que enfrente la crisis alimentaria que se avecina y la posible hambruna generalizada ante la falta de recursos para comprar los alimentos que hoy importa la nación. Víctor Suárez, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresarios Comercializadores del Campo, dio datos que ponen los pelos de punta. Señaló que el alza de precios en niveles no vistos los últimos 50 años no es coyuntural sino reflejo del modelo agroalimentario agotado. Si en el mundo hay 950 millones de hambrientos, en México uno de cada cinco individuos está desnutrido y anémico. La mayoría son menores de cinco años, indígenas y habitantes de las zonas rurales, básicamente; 20% de mexicanos no tienen alimentos suficientes con los requerimientos nutricionales básicos establecidos por la FAO y la Organización Mundial de la Salud. Desde 1982, explicó, el gobierno mexicano abandonó al campo, el cual hoy exporta en su mayoría a millones de compatriotas. Y para tener lo que ya no se produce, el gobierno federal importa 22 mil millones de dólares en alimentos este año. Esto es casi dos veces y medio el presupuesto anual del GDF. En 2007 se importaron 19 mil millones de dólares. En 2006, 16 mil millones. De 2000 a 2005, 10 mil millones de dólares en promedio. Antes del TLC la cifra era de 3 mil 500 millones de dólares en alimentos. Si caen los precios del crudo, divisas por exportaciones, turismo y remesas, igual que la inversión extrajera, ¿llegará el tiempo en que teniendo necesidad de importar alimentos caros, no haya lo suficiente para comprarlos? Si no se cambia el modelo, sí. ¿Qué lo impide? La falta de decisión política y cortar de tajo con la dependencia alimentaria impuesta por empresas multinacionales que se enriquecen a costa de mal nutrir y engordar artificialmente al mexicano con comida chatarra. Pero hay otras causas. Por falta de espacio, habremos de volver con este tema. |