Sé que lo de hoy —los famosos 100 días— es sólo un primer corte, una primera evaluación. Pero aun así aventuro una pequeña conclusión preliminar basada en las declaraciones de dos de los más conspicuos protagonistas personales de este drama de la inseguridad: Alejandro Martí y, ahora, Nelson Vargas. Va: ni pudieron ni renunciaron ni tienen madre. Por no hacer caso a septiembre… De todos los funcionarios que volaban en el avión de Gobernación, sólo uno tenía su testamento. ¿Era Juan Camilo Mouriño? No. Sólo José Luis Santiago Vasconcelos. Cifras de miedo. Las que dio ayer Felipe Calderón en sus respuestas enviadas al Senado (recuerde que le mandaron un cuestionario de 50 preguntas). Casi 50% de los cuerpos policiacos evaluados, a nivel nacional, resultó “no recomendable”. No sólo hacia el gobierno hay indignación de cómo se ha manejado la lucha contra la inseguridad a raíz del acuerdo firmado hace 100 días. Me cuentan que dentro de poco habrá un relevo en la presidencia de México Unido contra la Delincuencia (MUCD) por exactamente lo mismo. A integrantes de la organización no les han gustado varias cosas de María Elena Morera: su posición demasiado “conciliadora” en medio de una guerra y que diga que es “optimista”; tampoco su protagonismo y que siempre hable en términos personales sobre lo que —a ella— le han prometido los funcionarios. Y otra cosa que sí ha calado: la información documentada por Anabel Hernández en Reporte Índigo el pasado 5 de septiembre: su hijo, Juan Pablo Galindo Morera, trabaja en la coordinación de asesores del propio secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. Que no se puede estar con Dios y con el diablo, nos dicen. Réquiem por un prócer. Desde aquí, mi más sentido pésame al PRD por la pérdida de uno de sus más visibles militantes. Ayer, Gerardo Fernández Noroña dijo adiós a ese partido político. No está de acuerdo con que su presidente sea Jesús Ortega, y babai. Es una tragedia. Es como quitarle al PRD su bilis… pero también su creatividad. Es como quitarle lo azteca al sol azteca. En resumen: una tragedia. Confío en que él encuentre pronto salida a sus talentos. Sugiero que le den un programa de crítica política, algo como un espacio cómico-mágico-musical-político… Tendría gran éxito. Toda esta semana, al navegar por la delegación Benito Juárez, me llamó la atención la muy cara y costosa publicidad de un sujeto —hasta entonces para mí desconocido— que se llama “Vinalay” que está mirando, superposado, al cielo. Sí, al cielo… Bajo él, una sola palabra: “Honestidad”. ¿Qué estará pensando este sujeto —que quiere ser jefe delegacional y aprovecha el momento de su esperadísimo “segundo informe”— para lanzar tal promoción? a) Espera que caiga otro avión. b) Está recibiendo línea directa de la Virgen que le habla. c) Está en un casting para ser el próximo interprete de Clark Kent-Supermán. d) Está gozando de la impunidad cuasidivina que le trae ser compañero en la UP de César Nava y hasta compartir un departamento con él en esos tiempos. Que ahora sí se casan. Lo anunciaron en la revista ¡Hola! (a nivel nacional, aclaro). Marta Sahagún y Vicente Fox ya planean su enlace ante la Iglesia. En nueve lindas páginas se documenta el amor que se tiene este par de tórtolos. Le pongo una cita: —¿Qué sería de Vicente Fox sin ella (Marta)? —La mitad, por aquello de la equidad de género… con una compañera como Marta puedes hacer el doble… es un espejo para mí, ¡rebotamos tan claro cuando nos vemos a la cara! El vestido ya lo compraron en San Sebastián. Y que sólo esperan a que coincidan “las estrellas y los astros” para poner fecha. Pregunta para encontrarle respuesta el fin de semana. ¿Quién fue el secretario de Estado que en plena crisis económica y por lo tanto laboral, en pleno estira y afloja del aumento al salario mínimo, fue a la boda de la hija del ex líder de la CROC —también asesora de este secretario—? ¿Cuál subsecretaria laboral, que también asistió, se formó para tratar de alcanzar el ramo de novia? En medio de presentaciones y firmas de libros, de frustradas —ash— grabaciones de entrevistas, Quino, el creador de Mafalda (mi filósofa preferida), se dio tiempo ayer por la mañana para reunirse con… Carlos Slim, que está en todo. . |