Ineficacia y corrupción trastocan al Estado “¡Ya basta”, “Si no pueden, renuncien” y luego…
No es un exceso de Nelson Vargas gritar que “no tiene madre” la negligencia, ineficacia, corrupción… de nuestro sistema de justicia.
Ante el resultado de esas gemelas perversas que son ineficacia y cinismo —que atacan a policías y procuradores—, las palabras han perdido todo su sentido. El “¡Ya basta!” quedó olvidado entre túnicas blancas, en tanto el “¡si no pueden, renuncien!” fue derrotado en sólo 100 días de tragedias y promesas imposibles de cumplir por la arrogancia de la clase política y por los hombres del poder.
Hoy viene el “no tiene madre”, lance desesperado de un hombre que fustiga negligencia e ineptitud oficiales —ante el secuestro de su hija Silvia—, que seguro pronto caerá en desuso frente a fortalecidas expresiones de ineficacia y cinismo.
Vargas acusó de negligencia, ineficacia y corrupción a la PGR de Eduardo Medina Mora y a la SSP de Genaro García Luna, porque una familia agraviada por el secuestro, la ineficacia policiaca y la procuración de justicia debió convertirse en una familia de investigadores que —gracias a revelaciones ciudadanas— hizo parte del trabajo para identificar a los presuntos secuestradores. Al agravio por el secuestro se debe sumar la tarea de investigarlo, identificar a los responsables, seguir el proceso de impartición de justicia para impedir cochupos.
Vargas identificó a Óscar Ortiz González —quien fuera chofer de la familia— como parte de la banda de secuestradores Los Rojos, hermano de Raúl Ortiz González, El Flaco o El Azul, quien se escapó de la policía cuando era revisado por médicos en el Hospital de Xoco. ¿Alguien creyó en esa fuga?
Ni los “genios” de la PGR y menos los de la SSP fueron capaces de identificar una línea elemental de conexión entre los hermanos Óscar y Raúl González que los vinculara con el secuestro de Silvia Vargas. Pero el insulto es mayor si se recuerda que el padre de la secuestrada recibió la información de ese nexo, y que lo hizo saber a PGR y SSP. Aun así no pasó nada. ¿Cómo se le puede llamar a esa tragicomedia? Sí, como la llamó Nelson Vargas.
Y a la ineficacia denunciada siguió el cinismo oficial también envuelto en ofensa al sentido común. Resulta que la PGR dijo que “no hay corrupción en la PGR, y en las investigaciones del secuestro de Silvia Vargas”. Los “genios” de la PGR dan la razón a Nelson Vargas. La verdad es que “no tiene madre” que no quieran entender que una forma de corrupción —acaso la más insultante por su cinismo— es la negligencia, la incapacidad para responder al cargo encomendado, la ineficacia en una tarea por la que cobran decenas o cientos de servidores públicos. O mejor dicho, de dizque servidores públicos.
¿Qué sigue al “no tiene madre” que lanzó Vargas a PGR, a PFP y a todo el sistema de justicia?
Puede venir la más altisonante de las palabras, la mayor de las expresiones verbales contra la ineficacia y el cinismo. Pero frente a esas gemelas que han atrapado a los hombres del poder, las palabras, el grito de los ciudadanos ha perdido significado. Ya dice muy poco, si no es que nada. Se puede gritar de manera colectiva, con el respaldo de millones, un sonoro “¡Ya basta!”; se puede estremecer a toda esa sociedad con un grito solitario pero contundente: “¡Si no pueden, renuncien”. O se puede recurrir al corrosivo y expresivo “no tiene madre”, pero nada hará reaccionar a los hombres del poder; sean legisladores, dirigentes de partidos, gobernantes…
¿Qué le queda a la sociedad desesperada, de la cual hoy forma parte Nelson Vargas, ayer Alejandro Martí, hace meses la señora Wallace o hace años el señor Gallo… frente a la cachaza de dizque servidores que ni sirven ni conocen los básicos del deber público? Quizá, según los creyentes, debamos esperar “un milagro”. ¿Qué quiere decir eso? Que por vergüenza renuncien a sus cargos el procurador Medina Mora, el secretario de la Seguridad Pública, García Luna, y otros de Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
¿O de plano deberemos esperar que el Presidente, el Congreso y la Corte entiendan que el sistema está mal, que han cometido errores, que más allá de Medina Mora y García Luna deben mudar el modo de perseguir delitos e impartir justicia? Y parece tener razón Nelson. “No tiene madre” que no se atrevan al cambio. Y en el cambio va la vida o la muerte política.
Me solidarizo con el dolor de Vargas, debe ser terrible pasar por lo que esta pasando. Solo dos cosas:
1) Si él siendo exfuncionario publico con influencias y conexiones en el gobierno no ha recibido ninguna atención, que podemos esperar los demás ciudadanos?
2) Ojalá que con esa misma enjundia y fuerza hubiera desempeñado sus funciones como representante del deporte en Mexico, nadie tendría que recriminarle nada, pero cuando fue funcionario público, el tampoco hizo nada de sus funciones. TRISTES NUESTROS FUNCIONARIOS MEXICANOS
2008-11-27 20:43
Gustavo / Toluca
Cuando lee uno aqui comentarios de descerebrados como Hugo Eslava, nos damos cuenta porque México esta como esta.
2008-11-27 19:59
AMADO ALMEIDA PÁEZ / TIZAYUCA, HGO.
Desafortunadamente solo se le da difusión a los daños que se ocasiona a personalidades como Nelson Vargas,Alejandro Martí,la señora Wallace y el señor Gallo… afortunadamente ellos tienen el recurso economico y pueden difundir su reclamo y los que no lo tenemos a pesar de presentar todas las evidencias y los delincuentes a las autoridades que supuestamente imparten justicia, esto lo realice desde hace cuatro años y NO PASA NADA Y NO PASARA, hasta que no tengamos el valor de exigir que se cumplan las leyes y que funcionarios que no lo acaten se les sancione en base a derecho, hasta cuando vamos a permitir que nos continuen engañando.
2008-11-27 19:55
Miguel Angel / México
¡No juegues Ricardo!, hoy te va a ir mal, no criticaste a AMLO.
Sin embargo con el respeto que merece el tema, tu lo dijiste ...¿O de plano deberemos esperar que el Presidente, el Congreso y la Corte entiendan que el sistema está mal ?, .....
Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.