Si eres de los que cree que mientras más posiciones sexuales puedes hacer, mejor amante eres, tienes razón. Pero lo más importante no es nada más realizarlas, sino saber aplicarlas. Las parejas eligen las posiciones coitales de acuerdo a varios factores: desde el lugar (no es lo mismo el auto que el elevador, el jacuzzi o la cama), hasta por el estado de ánimo o de salud. En determinados periodos de la vida hay ciertas posturas que son más aconsejables como es el caso del embarazo, una enfermedad o los adultos mayores.Tradicionalmente se conoce como la básica la llamada el misionero, donde el hombre yace encima de la mujer para efectuar el coito. Esta posición trató de sustituir la que los indígenas usaban antes de que los misioneros evangelizadores llegaran. Consistía en estar sentados a horcajadas, lo cual fue considerado inmoral. del catálogo Esta postura tiene sus variantes, como el que ella abrace con sus piernas el cuerpo de él o bien colocarlas sobre sus hombros. Esta forma cara a cara permite ver los gestos de la pareja, besarse y acariciar el pecho, aunque le quita movilidad a la mujer. También impide la estimulación manual del clítoris. En esta posición los hombres tienen menos control del reflejo eyaculatorio. Contraindicación: no la uses en caso de obesidad o estado avanzado de gestación. La llamada posición supina es cuando ella está encima de él; con ésta es más fácil controlar el movimiento de empuje y ritmo del coito y ser estimulada en el clítoris. Si ella está sentada sobre él favorece a las mujeres que tienen más problema para llegar al orgasmo y ayuda al hombre a controlar mejor su eyaculación. Precaución: asegúrate de que el pene no esté torcido, ya que lo puedes lastimar, no se recomienda para parejas mayores porque requiere de mayor esfuerzo. Es muy apropiada para la última fase del embarazo. Divertidas Penetración vaginal por detrás. Esta ofrece muchas variantes, ella puede estar de rodillas, apoyada en las manos o bien tendida boca abajo sobre un cojín que eleve su pelvis. Para algunos no es una posición muy íntima, pues no pueden verse los rostros, pero permite mayor contacto con los pechos y genitales femeninos. Si ella junta sus piernas, puede lograr una mayor estimulación en el pene. Es aconsejable en el embarazo y anaorgasmia. Sentados. Aunque muy eróticas son difíciles de mantener por mucho tiempo. Puede ser cara a cara o bien de espaldas y las variantes dependen mucho de la imaginación. La ventaja es que permite abrazar y estimular los genitales. Posturas de pie. Requieren de flexibilidad y fuerza, la más habitual es que la mujer rodee con una pierna la cintura de él. Él la puede sostener si ella lo rodea con ambas piernas. Si la estatura es similar, ella puede darle la espalda y él penetrar vaginalmente por detrás, lo que le permite a él acariciarle los senos y la zona vulvar. |