I.¿Democracia en América? El reporte 2008 del Latinobarómetro, ONG internacional que desde 1995 mide la confianza de los latinoamericanos en la democracia y sus instituciones, fue recientemente presentado en Chile. Los resultados en general son alentadores para todo el continente, con alzas promedio en indicadores como apoyo y satisfacción a la democracia. En México, sin embargo, hemos retrocedido en estos campos. Pareciera que los mexicanos estamos desencantados con nuestro sistema democrático. Uno de cada cuatro mexicanos (23%) cree que es imposible influir para cambiar al país, rebasando por mucho al promedio latinoamericano, de 14%.II. ¿Confiar o no confiar? Aunque 67% de los mexicanos cree que la democracia es una condición indispensable para que México se convierta en un país desarrollado, sólo 43% la apoya y apenas 23% se encuentra satisfecho con ella, siendo el promedio en Latinoamérica de 57 y 37%, respectivamente. De hecho la satisfacción de los mexicanos con la democracia ha caído prácticamente a la mitad de la cifra registrada en 2001. Las razones para explicar este fenómeno son varias, desde el desencanto natural después de la transición democrática hasta la corrupción institucional: los mexicanos creen que una gran mayoría (73%) de los funcionarios públicos son corruptos. Pero en general los mexicanos no confían en las instituciones. ¿Para qué transitar el camino institucional si los principales actores institucionales como candidatos y partidos lo desprecian? No es de extrañar que sólo 31% de los mexicanos confíe en su Congreso, convertido en foro de tomas y protestas, y apenas 17% en los partidos políticos, sus principales promotores. III. ¿Llamada a tiempo? Frente al bicentenario de nuestra Independencia y el centenario de la Revolución, los mexicanos, pero sobre todo su clase política, deberíamos replantear nuestra actitud. Sólo el respeto a las instituciones y a las leyes que emanan de ellas nos llevará a una mejor democracia, una democracia justa y que logre las grandes transformaciones sociales que México necesita. Si no logramos ponernos de acuerdo ni refrendamos nuestro compromiso como garantes del mismo sistema institucional que nos puso donde estamos, corremos el riesgo de que el desencanto se materialice en una involución democrática. Al día de hoy, 61% de los mexicanos aceptaría que un gobierno no democrático llegara al poder si pudiera resolver los problemas económicos del país. Contacto: gabrielacuevasbarron@hotmail.com |