Cuando quieres quedar bien, dedicar una canción romántica a la persona que te gusta es parte del plan para seducirla. Y más si dice las frases que te encantaría soltarle, pero que no sabes cómo. ¿Y qué tal cuando ya estás arrastrando la cobija por ese alguien especial?, sólo basta prender el radio para que todas las canciones te hablen de sus encantos. Bueno, pues esa tendencia al romance y la seducción por medio de la palabra no es algo nacido del instinto, es producto de la cultura medieval y se lo debemos a los famosos trovadores.Resulta que a fines del siglo XI, apareció un movimiento poético que tuvo gran importancia, por constituir la primera manifestación de la voluntad consciente de crear arte empleando el lenguaje popular. Eran poetas cultos a los que se les dio el nombre de trovadores y fueron educados en conventos o monasterios, pero no eran clérigos. Muchos de sus temas eran amorosos, por lo cual terminaron calificándoles con el término cortés. Este implicaba el adulterio, ya que las solteras no tenían entidad jurídica y de aquí derivaron tópicos como el marido celoso, los aduladores que espían y delatan al infiel, etcétera. Maravilloso invento Los primeros trovadores, que vivieron al sur de Francia, crearon la poesía romántica; eran en su mayoría cátaros. Tuvieron contacto con los árabes, de quienes recibieron ciertas formas de distribuir las rimas y una métrica más desenvuelta. Uno de los papeles que jugaron y por lo que, como acontecimiento histórico, se les da la patente de haber inventado la pasión amorosa, y en realidad el cortejo como hoy día lo conocemos, es porque lograron con sus cantos idealizar a la mujer y convertirla en una sublimación con fuerte carga erótica. Antes de la Edad Media, la sexualidad era entendida como una necesidad elemental y básica, como alimentarse cuando uno tiene hambre. Era considerado un acto animal (en Occidente). Con la aparición del erotismo de los trovadores (gracias a la influencia árabe), este impulso primario se contuvo, surgió la necesidad de la belleza, del cortejo acompañado de la palabra y la invitación a provocar el más encendido deseo. Nace el amor sensual Tanto hombres como mujeres se convencieron de que resultaba imprescindible gustarse, mantener el contacto visual y verbal que conducía a la proximidad de los amantes de una manera mucho más elaborada y, por lo tanto, excitante. La recompensa y el reto se vuelven factores importantes en el pensamiento humano sobre su sexualidad, el robarse una mujer y las violaciones consentidas no implicaban ahora ganar los amores de la dama, el hecho de la conquista abrió nuevos parámetros para ellos y nuevas formas de ser vistas para ellas. La poesía de trovadores no se redujo sólo al tema amoroso. Con ella surgieron otros géneros, como el canto de cruzadas y la sátira personal, político y moral. Para las personas más conservadoras de la época, lo que hicieron los trovadores fue poetizar el libertinaje. |