El sexo ha estado a la venta desde que se inventó el comercio. Y al sexual se le conoce como prostitución. Esta práctica ha tenido más fama a través de las mujeres que de los hombres. Las prostitutas satisfacen gustos, desde el coito hasta actividades sadomasoquistas o la representación de diversos papeles. El chiste es que el cliente lo obtiene por lo que paga, sin problemas de tipo emocional ni compromisos de ninguna clase.De hecho, se considera que es una consecuencia del deseo erótico y una instigadora del mismo, la prostituta o también llamada sexoservidora se gana la vida vendiendo actividad sexual. Este servicio ha sido, desde su inicio, polémico ya que muchas mujeres y menores de edad son forzadas a ejercerla, pero otras tantas lo han asumido como una opción de vida y de lo cual han hecho buenas fortunas. Víctimas o trabajadoras sexuales Para entregarse a esta actividad existen cualquier cantidad de motivos, desde el hambre hasta la adicción y la esclavitud. Son víctimas de ésta las personas que no tienen libertad de decisión, ya sea porque padecen enfermedades mentales, son niños o porque con ello financian sus dependencias. En otras ocasiones, las escasas oportunidades que tienen hombres y mujeres sin estudios, de acceder a trabajos medianamente remunerados, les da opción de obtener ingresos sin mayores requisitos. Los niveles Por supuesto, la prostitución nunca ha sido democrática y aunque hay para todos gustos también hay de todos los precios y éstos dependen de la calidad del o de la prostituta. Las chicas de bajos niveles socioeconómicos y culturales suelen cobrar menos de 500 pesos por cliente y se encuentran en zonas populares. Las más profesionales pueden cobrar hasta en dólares y, en realidad, son mujeres dedicadas a mantener su figura impecable, visten con excelente ropa y saben los modales de las altas esferas, pues acompañan a políticos y hombres de altos estratos sociales a fiestas y reuniones, además de darles servicio sexual. El intermediario Se le llama proxeneta o padrote a quien vive de las ganancias de personas dedicadas al comercio sexual. Se supone que su trabajo es conseguir clientes de buena paga y por ello recibir una comisión, algo así como un manager; sin embargo, son explotadores que maltratan y abusan de su posición de poder frente al o a la trabajadora a quien le aniquila el autoestima. Esta actividad es completamente ilegal. |