I. ¿A quién perdimos? El pasado martes, en el marco de la inauguración del Festival Cultural de Tacuba, recibí la noticia de que algo había caído y explotado cerca de la intersección de Periférico y Reforma. Para mi sorpresa y dolor se confirmó la noticia de que el accidente aéreo había costado la vida de varios transeúntes y funcionarios federales. Entre ellos falleció el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo, con quien coincidí en la bancada del Partido Acción Nacional en la LVIII Legislatura de la Cámara de Diputados. Años después, nuestra lucha por ideales comunes nos reencontró en diferentes circunstancias. Como funcionario y como persona siempre sobresalió por su talento y calidad humana. II. ¿Vale la pena? Ante la tragedia y lo que el presidente Calderón claramente definió en su mensaje de ayer como los “áridos caminos de la política ejercida con rectitud”, surge de nuevo la pregunta de si vale la pena seguir esta senda. No debemos dudarlo: por supuesto que sí. Y Juan Camilo lo sabía. Hace apenas unas semanas visitó Miguel Hidalgo para supervisar los trabajos de relleno de minas en la colonia América. En ese acto plasmó claramente que su más alta prioridad y la del gobierno del que formó parte es “garantizar la seguridad, la paz y la tranquilidad de los mexicanos”. Hoy puedo decir convencida que trabajar por México, la inspiración diaria de Juan Camilo, vale la pena. III. ¿Un legado que perdura? Es un hecho que México ha perdido hombres y mujeres valiosos en esta tragedia. Sin importar el resultado de las investigaciones, los mexicanos no podemos detenernos paralizados por el dolor o por el miedo. Una especial responsabilidad recae sobre nosotros los jóvenes y no sólo en el ámbito de la política. Forjar un país más justo, más respetuoso de sus instituciones, pero sobre todo capaz de dialogar y de entenderse para ser mejor, es nuestro deber cotidiano. Juan Camilo fue y será siempre un ejemplo de este ejercicio. Seguiremos adelante. Mi más sentido pésame a las familias de las víctimas y a ti Juan Camilo, un hasta luego. Descansa en paz. Contacto: gabrielacuevasbarron@hotmail.com |