No sólo se trata del primer presidente afroamericano cuya su exitosa campaña logra derrotar a la “invencible” maquinaria Clinton y obtener la candidatura de su partido, sino que Obama obtiene el apoyo de los hispanos y el de los votantes menores de 25 años que abrumadoramente le dan su voto. Durante su campaña recauda aproximadamente mil millones de dólares en donaciones privadas y convoca enormes multitudes en eventos electorales en varias ciudades estadounidenses y hace unos meses en Berlín durante su gira internacional. Los resultados de la elección y el proceso que la precede tiene una serie de aspectos que no tienen precedente en EUA y por ello, serán objeto de numerosos análisis y comentarios serios una vez concluida la celebración. La victoria de Obama esta sólidamente cimentada en su talento para organizar un equipo de campaña eficiente y disciplinado y en un mensaje que inspira confianza y moviliza millones de votantes de todos los sectores que participaron activamente en las elecciones. Es indiscutible que también contribuye de manera muy importante a su victoria la guerra en Irak y la bajísima popularidad del presidente Bush y su partido, lo que debilita al candidato McCain. Juega un papel determinante el estado de la economía estadounidense que sufre una de sus peores crisis que se manifiesta en la quiebra de bancos, la desaceleración económica, el aumento del desempleo, el derrumbe de la bolsa de valores, etc. No hay duda que influyó una prensa disgustada con las políticas de Bush y que se inclina de manera desproporcionada por Obama. Incluso medios conservadores como el Financial Times y la prestigiada revista The Economist explícitamente le dan su apoyo en sus editoriales y portadas. Finalmente, es relevante destacar el rol que jugaron los recursos económicos que permitieron financiar una infraestructura electoral en todo el país para promover su candidatura y una copiosa votación, además de comprar anuncios y costosos espacios en los medios. Por cada dólar desembolsado por McCain la campaña de Obama gasto aproximadamente seis dólares. Seguramente uno de los aspectos que tendrá repercusiones futuras es el financiamiento de la política en EU ya que al optar por el financiamiento privado el presidente electo Obama elude el espíritu de la ley McCain-Feinhold que privilegia el uso de recursos públicos y establece límites al financiamiento de las empresas y de las personas. Además de los problemas asociados al financiamiento de las campañas, el sistema electoral estadounidense enfrenta el fantasma del fraude como resultado de un sistema de registro de votantes, emisión y conteo de votos obsoleto. Por fortuna los márgenes de la votación fueron tan amplios que hacen que la victoria de Obama sea incuestionable. Otro aspecto relevante del triunfo de Obama es la ruptura del tradicional cinismo y escepticismo de los ciudadanos por la política, lo que hasta ahora se tradujo en un bajísimo interés por votar en Estados Unidos. Para acabar con la familiar apatía por la política y mantener el interés demostrado en esta elección resulta imperativo modernizar un sistema electoral obsoleto. En las próximas semanas veremos con más claridad cual será la agenda de Obama, en particular los aspectos de su retórica electoral que tendrá que moderar para unificar a su país y reanimar a quienes no votaron por él. Resulta difícil pensar que pueda aumentar impuestos o “revisar” el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá. Uno de los retos será contener a los líderes de su partido que con una mayoría más sólida pueden empujar reformas que favorecen los intereses de sus bases, como la antidemocrática idea de eliminar el carácter secreto de las votaciones para determinar si los trabajadores de una empresa quieren o no sindicalizarse. Una vez seleccionado un equipo de trabajo que seguramente será de alto nivel y probada experiencia, hay temas apremiantes que el próximo presidente y el Congreso tendrán que enfrentar. Destaca la regularización jurídica de millones de indocumentados que contribuyen a la economía de ese país sin la debida protección legal. Como hijo de inmigrante, intelectual y autor de un libro que indirectamente aborda la experiencia de su padre en este país, Obama tuvo la oportunidad de reflexionar y entender mejor los problemas que aquejan a los mexicanos y a los hijos de mexicanos en EU. II Barack Obama “Dreams from My Father: A Story of Race and Inheritance”. Crown, 2007 II Barack Obama “La Audacia de la Esperanza”. Vintage Español, 2007 |