Con boda triple y en domingo se transmitió el final de la telenovela Fuego en la sangre, que fue una historia como del cine nacional de los 70, donde charros, ficheras, narcos y cómicos de segunda, hicieron las delicias de chicos y grandes. Como era de esperarse, el bien triunfó sobre el mal, y todos felices para siempre; especialmente Televisa que hasta el último minuto le sacó jugo al éxito de este culebrón, y comercializó hasta el pan que se comieron los personajes.A pesar del mal gusto, situaciones absurdas, malas actuaciones, moralismo desbordado, antojitos mexicanos, mucha violencia y todo el horror posible en un trabajo de este tipo, Fuego en la sangre fue un éxito y conquistó niveles de audiencia que ya quisiera TV Azteca o cualquier televisora para un día de fiesta. Querido lector, yo me imagino que cuando este fenómeno lo ven los poderosos y nuestros gobernantes deben de pensar: “El pueblo mexicano lo aguanta todo, vamos por buen camino”. Fuego en la sangre tendrá para siempre, un lugar especial en la historia de la televisión nacional, como uno de los símbolos de la crisis mundial que estamos viviendo. El regreso de : Héctor Suárez Gomís. El pelón en sus tiempos de cólera es el título del espectáculo unipersonal del talentoso Héctor Suárez Gomís, por medio del cual nos habla de los patrones de conducta de los padres mexicanos, las familias disfuncionales, y nos mata de la risa narrando su propia infancia, adolescencia y edad adulta al lado de sus padres: Héctor Suárez y Pepita Gomís. Esta puesta en escena es todo un ejercicio de valentía, humor y madurez por parte de Suárez Gomís, ya que únicamente con esos elementos se puede lograr un trabajo de este nivel con resultados óptimos. No deje de pasar la oportunidad de ver este maravilloso One man show los miércoles y sábados en el Café 22, ubicado en Montes de Oca 22, en la colonia Condesa. Se entregaron “Las lunas” ¿A alguien le importó la entrega de estos premios? La verdad creo que a nadie, es más me atrevería a apostar que ni a los mismos galardonados, ya que estos premios, al igual que la mayoría en nuestro país, tienen tanta credibilidad como “Fabiruchis”. La ceremonia de “Las lunas” es como la entrega del Oscar, pero región 4, larga, aburrida, errática y casi no hay talento a quién premiar, además se nota que otorgan el galardón a él que se aparece, y no a quién correspondería tal honor. La verdad no sé cuál es el beneficio artístico de realizar este tipo de eventos, que ponen en evidencia el poco talento, rigor, glamour, diversidad y libertad que impera en el mundo del espectáculo mexicano. Es más para la próxima, para hacerlo divertido, deberían de dar “Las lunas” a lo peor, y así obtendrían además de credibilidad, buenos niveles de audiencia durante su transmisión por televisión. Cine francés también hace porquerías. Y para muestra está en nuestra cartelera: Juntos, nada más protagonizada por Audery Tautou (quien obtuvo la categoría de estrella internacional gracias al éxito de la cinta franco-germana Amélie). En esta oportunidad interpreta a una empleada de limpieza, que entra en contacto con dos hombres, logrando que a través de sus mutuas personalidades y vivencias cada uno cumpla sus sueños. ¡Qué bonito! Igualito al video de El secreto o a un capítulo de Lo que callamos las mujeres. Esta comedia romántica, por cierto muy lenta y aburrida, demuestra que en Francia también existe el mal gusto, los proyectos fallidos, y la afición por llevar historias como de telenovela de Argos al cine.. |