Cierta corrupta influencia rondó estos días el Congreso y sus pupilos la materializaron en el tan ansiado como endeble consenso con que se aprobó la reforma petrolera. La corrupta influencia obró a favor de modificaciones legales que, si bien atajaron las descaradas propuestas privatizadoras de Felipe Calderón y los legisladores del PAN y del PRI, dejaron rendijas que posibilitan la entrega en exclusiva a empresas transnacionales, de bloques o áreas del Golfo de México para la exploración y explotación en aguas profundas. Esa corrupta influencia se llama Rafael Aguilar Talamantes, un político retirado cuyo traicionero desempeño quedó marcado en 1991, cuando la diputada del PRD Celia Torres le arrojó 30 monedas para hacerlo pasar por un Judas mientras él, desde la más alta tribuna legislativa del país, denostaba a Cuauhtémoc Cárdenas, el aliado que lo llevó a ocupar una curul. El propio Aguilar Talamantes reconoció haber recibido fondos del gobierno de Luis Echeverría para fundar en los 70 el Partido Socialista de los Trabajadores. En él fueron sus pupilos más avanzados Jesús Ortega y Jesús Zambrano (Los Chuchos que hoy administran al PRD por medio del interinato de Guadalupe Acosta Naranjo) así como los hoy senadores del partido del sol azteca Graco Ramírez Garrido Abreu y Carlos Navarrete, piezas clave para el PAN y el PRI en la negociación de la reforma petrolera. Los alumnos se separarían del maestro cuando éste fundó en 1987 el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFRCN) y aquellos optaron por la propuesta de Heberto Castillo y su Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT). Pero al cabo de unos meses se aglutinarían en la misma lucha al sumarse ambos partidos al Frente Democrático Nacional (FDN), que postuló a Cárdenas en la elección de 1988. Pero consumado el fraude que llevó a Salinas a Los Pinos, Talamantes y su Frente Cardenista pactaron con el poder y se sumaron a la estrategia legitimadora emprendida por el cuestionado Presidente con la intermediación de su secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, y su subsecretario Manlio Fabio Beltrones. Fue así que le dieron su apoyo al gobierno que les había robado la elección hasta que el voto ciudadano no les concedió en 1991 ni 1% de los sufragios y el PFCRN perdió su registro. Los alumnos, sin embargo, ya integrados al PRD, desarrollaron el arte de la transacción política inescrupulosa y aprendieron a hacer de las derrotas políticas, victorias para sus intereses personales y de grupo. Por eso ellos y su maestro Talamantes hoy son sinónimo de una oposición al gusto de los gobernantes. Instantáneas 1. RECURSOS. El ex consejero electoral Jaime Cárdenas y los abogados Alberto Montoya y Víctor Rodríguez Padilla ya estudian la estrategia legal que el Movimiento Nacional de Defensa del Petróleo seguirá contra la reforma petrolera. Su abanico de opciones no descarta ni el amparo, ni la acción de inconstitucionalidad ni la controversia constitucional. 2. CINISMO. ¿De qué se reiría la diputada Ruth Zavaleta cuando López Obrador, al hablar ayer ante el Congreso, propuso que los legisladores y los funcionarios públicos de alto nivel redujeran sus salarios a la mitad para apoyar la economía popular? 3. AMERO. Acuso recibo de los correos de buen número de lectores que preguntan sobre la veracidad de la versión difundida por internet respecto a la creación de una moneda común, el amero, para Canadá, EU y México. No hay nada claro al respecto. Lo único verificable es la realización de encuentros informales entre grupos de poder real de los tres países para analizar la posibilidad de la integración. Y lo contundentemente cierto es que EU tiene una deuda corporativa en derivados financieros de 4 cuatrillones de dólares (15 ceros) con un PIB de 12 trillones de dólares (12 ceros). Su deuda, por lo tanto, es 333 veces mayor que su producto interno. Y eso no lo aguanta nadie. (rrodriguezangular@hotmail.com) |