I ¿Apoyos diluidos? La semana pasada Érick, beneficiario del programa Prepa sí, del GDF, escribió a esta columna para denunciar un atraso de varios meses en el pago de su beca. Pareciera que algo anda mal en este programa, que absorbió el año pasado casi 70% del presupuesto de la Secretaría de Educación. En principio, no cuenta con incentivos claros para elevar el rendimiento escolar, ya que apoya aún a quienes han reprobado o tienen bajo promedio. Y aunque la falta de recursos está relacionada con un bajo desempeño, tampoco existe ningún sistema para evaluar la situación económica de los alumnos, con lo que se subsidia a jóvenes que no lo necesitan, tal vez en perjuicio de muchachos como Érick. Al beneficiar a todos los alumnos sin importar su rendimiento escolar o su nivel socioeconómico, se diluyen los recursos y se pierde la oportunidad de aumentar los apoyos a los jóvenes más talentosos y/o a quienes más lo necesitan. II. ¿Y la educación básica? La política de becas del Distrito Federal no presta la suficiente atención a la educación básica (preescolar, primaria y secundaria), aunque según las últimas cifras del INEGI, en el DF 28 de cada 100 personas mayores de 15 años no lograron concluirla. Los programas de apoyo financiero en primaria y secundaria no siguen los mismos principios que Prepa sí. Son mucho más estrictos y no promueven la universalidad de la educación básica. Para obtener una beca en primaria es necesario un promedio superior a nueve, mientras que en secundaria, aunque existe un criterio socioeconómico, se está sujeto a disponibilidad presupuestal. III. ¿Plan con maña? Los sistemas de becas de educación básica han demostrado que pueden aumentar el porcentaje de niños que asiste a la escuela, como el caso del programa Oportunidades. Es cuestión de definir criterios claros y justos. La aún pendiente descentralización de la educación básica es utilizada por el GDF como pretexto para descuidar este sector. Sin embargo, pareciera que existen además otros motivos para dar preferencia al bachillerato. Aunque el GDF tiene su propio sistema de planteles de educación media superior, se dedica a becar a todos los alumnos de bachilleratos públicos que dependen mayoritariamente de otras instituciones. ¿Será que los chavos de prepa votarán la siguiente elección y los niños de primaria y secundaria no? Contacto: gabrielacuevasbarron@hotmail.com |