Encuestas por acá, encuestas por allá, pronósticos más, pronósticos menos, todo sector representativo de EU ha sido ya interrogado acerca de sus preferencias electorales.Como las encuestas nacionales no bastan, las hay también por estado, distrito y condado, las que desagregan a los votantes por edad, genero, raza, ingreso, escolaridad, estado civil, religión, profesión y probabilidad de que acudan o no a votar. Hasta donde sé, todavía no se incluye entre las distinciones el tipo de automóvil o marca de detergente que alguien use, ni tampoco su preferencia por alguno u otro equipo de beisbol o de futbol americano, pero no me sorprendería que existieran ya estudios que incluyeran esos datos. La gran mayoría coincide en dar por ganador a Barack Obama, si bien algunos dejan la puerta abierta a que los prejuicios raciales jueguen un papel determinante en el resultado de la que será, de una u otra manera, una elección presidencial histórica. Y es que aunque sólo pensemos en que podría ser la primera vez que un negro resulta electo presidente del país más poderoso del mundo, las otras alternativas no son menos novedosas. Barack Obama marcaría por supuesto un hito en la historia, pero nadie se ha puesto a pensar que si ganara la fórmula republicana, ésta sería también la primera vez que un ex prisionero de la guerra de Vietnam llegara a ese cargo, o un sobreviviente de cáncer, o alguien nacido en Panamá (como McCain), o para el caso en Hawai (como Obama). Tampoco conozco antecedentes de candidatos a la Presidencia tan viajados como estos dos, ni de historias familiares o personales tan dignas de telenovela romántica como las de McCain y Obama. El primero tuvo un divorcio particularmente complejo, pues a su regreso de Vietnam se topó con que su esposa había sufrido un accidente automovilístico que la dejó maltrecha y desfigurada. La belleza de Carol McCain, que alguna vez fue modelo profesional, sufrió las consecuencias del choque y McCain comentó en privado que su esposa “ya no era la de antes”. Tiempo después, todavía casado con ella, John McCain comenzó a cortejar a la que es hoy su esposa, Cindy, y se casó con ella apenas unas semanas después de su divorcio. La crónica familiar de Obama es igualmente inusual, si bien los personajes son distintos. Sus padres se conocieron en Hawai, el papá los dejó para volver a su natal Kenia (donde lo esperaba su primera esposa) y la mamá tuvo una vida poco convencional tanto en lo afectivo como en lo personal, eligiendo opciones controversiales incluso en los años 60. Más allá de sus dos matrimonios con extranjeros, uno de los cuales la llevó a vivir a Indonesia, la madre de Obama rompió barreras raciales y de género y se involucró activamente en la problemática política y social de cada lugar en que vivió. Mientras tanto, el padre de Obama se metió de lleno a la vida pública en Kenia y sólo tuvo reapariciones esporádicas en la vida de su hijo americano. Ya con eso bastaría para decir que tenemos dos historiales sin precedente en camino a la Casa Blanca, pero nos falta el de la aspirante a la vicepresidencia que más cerca estaría del cargo principal tomando en cuenta salud y edad de su compañero de fórmula. De ganar los republicanos, Sarah Palin sería obviamente la primera vicepresidenta, pero además la primera en tener experiencia cazando alces, una hija adolescente embarazada y un hijo recién nacido con síndrome de Down. Pondría al estado de Alaska bajo los reflectores tras su gestión como gobernadora, y por los numerosos conflictos de interés personales y familiares que acarreó a su paso por ese cargo. Un paso tan memorable que el diario más importante de Alaska, el Anchorage Daily News, decidió dar su apoyo a la fórmula que encabeza Barack Obama. Puras novedades, pues... |