Mujeres, dinero, carros o joyas son los objetos principales que muchos hombres usan como símbolos para ser admirados. Ser irresistibles para las damas es lo que los don Juanes pretenden y en lo que más se empeñan. Sus técnicas de seducción están encaminadas a convencer a cuanta fémina se cruza en su camino de tener relaciones sexuales con ellos, para después dejarlas, pues no están interesados en mantener compromisos de ningún tipo. Para ellos, las mujeres son objetos a poseer y no sujetos a valorar.Son hombres de conducta encantadora, agradables, pulcros y sin tacha, pero sienten culpas inconscientes y buscan, con nuevos éxitos sexuales, librarse de ellas, por eso tienen la compulsión de nuevos retos para salir “airosos”. Realmente, el donjuanismo es una reacción de formación, una compensación excesiva por sentirse sexualmente incapaz y tener miedo a la castración , es una forma de hipersexualidad. Los don Juanes tienen su origen en la etapa fálica, en la que el pene se convierte en el foco de las energías libidinosas, despierta gran interés en la consistencia y tamaño de éste (erecto o no), en las sensaciones placenteras al tocarlo y hay gran preocupación por el hecho de que la mitad de la gente del planeta (hembras) no lo tienen. Además, es el principio de los intereses en el poder, la fuerza, la masculinidad y el tamaño; el deseo de ser más fuertes, grandes y poderosos, así como poseer objetos que lo simbolicen, entre ellos las mujeres. Sin embargo, la conducta más grave es la satiriasis, en la cual el individuo tiene un estado de excitación permanente y persigue a mujeres e incluso niños, para satisfacer su impulso sexual, sin importarle las consecuencias. De hecho, si su víctima se resiste al sexo, puede llegar a violarla o agredirla de diversas formas. Esa pulsión excesiva provoca frecuentes o permanentes erecciones que satisfacen masturbándose o exigiendo sexo a sus parejas. ¿Yo por qué? Los sátiros suelen tener exceso de testosterona, hormona que también aumenta la agresividad y que es la activadora del deseo sexual. Algunas veces, este padecimiento es causado por enfermedades cerebrales como la depresión maniaca. En la fase de excitación, el sujeto tiene hipersexualidad incontrolable, con trastornos de sueño, euforia, delirio e irritabilidad. ¿Hay cura? El donjuanismo es superado exitosamente con sicoanálisis, mientras que el sátiro requiere medicamentos relajantes. Muchos son controlados benéficamente con litio, que reestablece el nivel normal de deseo sexual. Otra opción es reducir a cero la tasa de testosterona con fármacos androgénicos. |