Esta conferencia se celebró con la presencia de 40 países, México entre ellos, en Bretton Woods N.H., EU. En esa reunión se creó el Fondo Monetario Internacional (FMI), orientado a los países miembros a evitar devaluaciones monetarias unilaterales; se logró así estabilidad en los cambios internacionales y expansión comercial sobre bases ordenadas. Cabe recordar que en esa reunión se estableció el régimen de cambio fijo (para los países miembros) de sus divisas con el dólar estadounidense, a su vez anclado al oro (35 onzas de oro un dólar). La puesta en marcha del nuevo sistema sufrió una fisura, debido a que algunos países en 1969 no pudieron ya sostenerlo y se fueron al cambio flotante, de suerte tal que, a finales de 1971, el presidente de ese país, Richard Nixon, en Fort Knos, firmó el acta de defunción del cambio fijo y todos pasaron al “flotante”, quedando todavía el dólar como divisa de referencia, pero un dólar ya no anclado al oro. En diciembre de 1945, como consecuencia de la reunión anterior, se estableció el Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo (el Banco Mundial, BM) con el propósito de promover el desarrollo económico de sus países integrantes y, para tal fin, garantizar préstamos a usarse para financiar obras públicas para modernizar la estructura económica de dichas naciones. A finales de 1959 se creó el conocido Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con el fin de conceder préstamos a los países de América Latina, miembros del mismo, para su desarrollo. Esta remembranza de hechos ocurridos en los casi primeros 30 años desde la “Conference” se hizo por sus nexos con la actual situación de crisis estadounidense, extendida al gran parte del mundo, pero considerando una serie de hechos ocurridos desde 1971 hasta hoy y que han originado una casi revolución en el sistema financiero del orbe; los más relevantes los comentararemos a continuación: 1. Globalización financiera. Siguió a la industrial, pero se impuso por su fuerza a aquella considerando que el producto es más móvil; logra desplazarse con mayor facilidad, a costos relativamente bajos; se identifica fácilmente por los inversionistas; requiere la presencia de instituciones bancarias, de bolsa de valores y de una reglamentación un tanto laxa, pero no hay que abusar para evitar situaciones no deseabas. El fenómeno de la globalización en sí no es compartido por todos y hoy el mundo está lleno de globalifóbicos y de globalifílicos. 2. Neoliberalismo. Teoría económica muy discutida y que hasta la fecha no ha aportado el bienestar generalizado prometido; el modelo neoliberal parece encontrarse en la parte descendiente de su curva, y en varios círculos económicos hasta de los países que lo han aplicado hablan de un regreso a J. Maynard Keynes, economista y financiero inglés (1883-1946) y su teoría plasmada en el libro por él escrito: Teoría General de la Ocupación el interés y el dinero. 3. Nuevos productos financieros se han creado a partir de los últimos 25-30 años y son de diferentes tipos, como derivados —una gran familia—, formas alternativas de transferencia del riesgo (también financiero) y que han literalmente invadido el mundo de las finanzas y buscado sus espacios regulatorios, que han encontrado; así por ejemplo los contratos de derivados se estiman en varios cientos de billones de dólares y de manera particular en países industrializados o en vía de desarrollo. 4. Nuevos polos financieros. Mencionaré el de la península árabe con los Fondos Soberanes y el Centro Internacional de Dhubai- Mencionaré también a China, India y Rusia como nuevos grande jugadores financieros a raíz de sus actividades económicas, y las trillonarias reservas internacional de China. 5. Tecnología de la información y comunicación. Ha operado y seguirá haciéndolo durante décadas como el Deus ex Maquina para hacer llegar a cualquier parte del mundo operaciones de todo tipo relacionadas con finanzas o comercio; hablar de régimen regulatorio en estos casos es tarea un tanto difícil. Dentro de este clima se han desarrollado economía y finanzas de gran parte del mundo en particular estadounidense y europeo occidental; la laxitud regulatoria de la cual se habló, y que, en parte, las autoridades toleraron, junto a la euforia con la cual se iniciaron operaciones como las hipotecas subprime y, después, vinculadas al uso masivo de algún producto financiero ya comentado en otra entrega, ocasionaron la situación de crisis que actualmente se vive; el contagio es significativo y el mundo financieros no sólo esta preocupado, sino también se ocupa para aminorar las consecuencias. Rescates multibillonarios en curso y flujos de dinero de la misma cuantía servirán como buenas aspirinas para el enfermo: las finanzas mundiales. En un reciente artículo aparecido en The New York Times se intenta culpar a los derivados; somos de la opinión que éstos no lo son (tiene un historial de los milenios y los financieros de dos centurias), las hipotecas lo fueron. El actual director del Banco Mundial, en un artículo que publicó este medio de comunicación financiero hace días, habla de la necesidad de una reforma (el encabezado de esta nota habla de una Reconfiguración) al actual sistema de supervisión y regulación financieras. Ojalá que se tome esta decisión en breve con el fin de que sobre bases más firmes el sistema financiero estadounidense sea el heraldo para otros países. |