El complot recargado de Guerrero, es el título de Andrés Manuel López Obrador, para definir la debacle electoral del PRD. Él no tiene la culpa. Ricardo Monreal, cuyo equipo envió a Acapulco para colaborar con el convergente Luis Walton, no tiene la culpa. ¿De quién es la responsabilidad de que el perredismo llegara dividido a la contienda? Adivinó usted, de la “mafia” que está en el poder. ¿El dirigente sustituto Guadalupe Acosta Naranjo es parte de esta mafia? Nooooo, los culpables son Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón y Elba Esther Gordillo, respondió el tabasqueño legítimo. ¿Y usted? “No voy a responder ni a caer en la provocación con lo que pretenden hacerme daño los potentados del poder”, expresó don Andrés Manuel.Empresas mexicanas comienzan a sentir el efecto de la crisis financiera global. Son grandes compañías que han sido golpeadas por el tobogán accionario. La Bolsa Mexicana de Valores dio a conocer que suspendió la cotización de las acciones de Comercial Mexicana. El brutal descenso ocasionó también el freno de los títulos de Cemex. Otras comenzaron un proceso de vacunación. ICA dio a conocer que sus finanzas están sanas y que “no tiene relación comercial o financiera con Lehman Brothers”, una las instituciones bancarias en quiebra que ha afectado ahorros en Estados Unidos y Europa. Cumplieron con sus amenazas: la comparecencia no fue tersa. Un diputado recurrió a la bajeza. El secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas, pasó de “caballo negro” a “burro pardo”. En tribuna, el priísta Isael Villa soltó que el funcionario panista tiene gusto por el apodo de “caballo negro”, pero “por su cerrazón ¡usted se debería autonombrar el burro pardo!”. La venganza del diputado viene a cuento por la versión que circula en San Lázaro: don Alberto dijo en un encuentro con legisladores que él tiene más consideraciones por los campesinos y productores, que por los señores diputados. Con ese ambiente de crispación y venganza, los operadores del diputado panista Héctor Larios lograron un acuerdo parlamentario que permitirá mantener a Josefina Vázquez Mota, secretaria de Educación Pública, lejos de un linchamiento en el pleno de San Lázaro. Ella estará el 14 de octubre en una sesión en el Salón Verde. Desde luego, los diputados de oposición llevan en sus alforjas un tema que será complicado para doña Josefina: la revuelta del magisterio contra la Alianza por la Calidad de la Educación. |