Ello, después de esta semana de devaluación del peso, caída en los mercados y problemas graves de por lo menos dos emisoras de la Bolsa Mexicana de Valores: Corporación Durango y Comercial Mexicana. Lo más importante es, desde luego, el reconocimiento por vez primera de que la crisis ya no sólo de Estados Unidos, sino global, desde luego nos afectará y en menos de un mes. Agustín Carstens, el secretario de Hacienda, y el propio presidente Calderón tuvieron que modificar radicalmente su meta optimista de crecimiento del PIB de 3% para 2009 para aceptar una más realista de 1.8%, con un tipo de cambio a fin de año de 11.20 pesos frente a la propuesta inicial de 10.60, y un precio de referencia para la mezcla mexicana de exportación de 75 dólares en lugar de los 80.30, que al sector privado aún le parece demasiado alta dada la caída que han registrado los precios del crudo en las últimas semanas. El eje del programa se basa en la reforma integral al esquema de inversión de Pemex, abandonando el esquema de Piridegas, lo que implicará no tener que esperar a que se apruebe la reforma energética, porque se dará autonomía plena a Pemex, que ya no estará sujeta a las restricciones presupuestarias. Será con los recursos que se liberen que se podrá financiar el muy interesante programa de gasto adicional que propuso el presidente Calderón, desde la nueva refinería, que en efecto ayudará a disminuir aunque no eliminaría la dependencia que tenemos de la importación de gasolina e hidrocarburos, hasta el reforzado programa de apoyo a las pymes y la inversión en infraestructura urbana, ferroviaria, turística y carretera. Esencial también que se modifica la Ley Federal de Presupuesto que requiere evidentemente de la aprobación del Congreso y se espera que ahora sí los legisladores dejen a un lado la grilla y se pongan a trabajar por el bien del país. ACCIÓN CONJUNTA BANXICO Y SHCP VS ESPECULACIÓN El gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, y el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, tuvieron que salir ayer a tranquilizar a los mercados con una serie de medidas conjuntas que permitieron de inmediato frenar la absurda especulación en el mercado cambiario, propiciada fundamentalmente por la venta masiva de dólares por parte de los grandes fondos de inversión que hace un par de meses invirtieron en México desplomando el tipo de cambio a menos de 10 pesos y hoy decidieron salir no sólo de nuestro país sino de los mercados emergentes. Al inicio de la jornada el dólar llegó a cotizarse a más de 14 pesos, pero al conocer que la Comisión de cambios inyectó 2 mil 500 millones de dólares y a partir de hoy reanuda la subasta diaria de dólares de 400 millones cuando el tipo de cambio rebase el parámetro de 2% en relación al cierre anterior. La medida funcionó porque el dólar cerró en niveles de 12.25 pesos, pero la Bolsa Mexicana cerró con pérdida, al igual que Dow Jones, a pesar de que el Banco de la Reserva Federal bajó la tasa en medio punto para dejarla en 1.5%, y es que prevalcen los temores de una recesión aguda en Estados Unidos y de que las medidas anunciadas hasta ahora, incluido el mega rescate financiero por 700 mil millones de dólares, sean insuficientes para reactivar la economía. INVERSIÓN MULTIMILLONARIA DE TECHINT Afortunadamente una buena noticia fue el anuncio que hicieron el presidente Felipe Calderón y el director general de ProMéxico, Bruno Ferrari, de la inversión de 6 mil 900 millones de dólares del italiano Techint en tres proyectos en Jalisco, Nuevo León y Veracruz. Se confirma desde luego que, pese a la turbolencia de los mercados a nivel internacional, México se mantiene como un país atractivo para la inversión. Este anuncio se hizo en el marco del seminario Soluciones ProMéxico, que organizó Ferrari en una coyuntura ideal, porque se registró llenó total y un gran interés de los participantes por conocer los programas de apoyo al comercio exterior de ProMéxico. Al respecto, Ferrari, quien está demostrando con hechos concretos como la inversión de Techint que ProMéxico sí está funcionando, señaló que siempre que hay una crisis hay una oportunidad de inversión, y desde luego la devaluación del peso es una medida que ayuda a los exportadores. Uno de los temas que se resaltaron en el seminario tanto por parte de Ferrari como del secretario de Economía, Gerardo Ruiz Mateos, es el reto de que ProMéxico fomente el programa nacional de infraestructura para atraer inversiones privadas a los proyectos de infraestructura. |