En Los Pinos no hay nada que reclame más atención en estas horas que los preparativos para la visita del presidente Felipe Calderón a Morelia, para encabezar el desfile conmemorativo del natalicio de José María Morelos y Pavón, el próximo martes. Comenzó un gran despliegue de elementos del Estado Mayor Presidencial a esa ciudad, donde aún se mantiene vivo el recuerdo sangriento de los atentados en la noche del grito, que costaron la vida a ocho personas y heridas a un centenar. Por supuesto que el Ejército está en máxima alerta ante amenazas de más ataques anunciados para ese día. Con la visita de Calderón a Morelia, nos cuentan, quieren dejar claro el mensaje de que el gobierno federal no se paralizará por la acción del crimen organizado, menos por las amenazas. Y justo por ese clima, en Guerrero las luces amarillas, y en algunos lugares hasta rojas, están encendidas por el proceso electoral en curso en ese estado gobernado por Zeferino Torreblanca y que habrá de encontrar su punto álgido en los comicios del 5 de octubre, cuando 2 millones 268 mil ciudadanos, según la lista nominal, renueven 81 alcaldías y el Congreso local. El narcotráfico y la inseguridad azotan a la entidad, principalmente en la zona de la montaña, y esto podría influir en esa jornada. En días pasados fue asesinado el candidato del PRD a diputado local Homero Lorenzo Ríos. Habrá que estar pendientes. Por cierto, hoy el líder del Partido Socialdemócrata, Jorge Carlos Díaz Cuervo, presentará al Instituto Federal Electoral una propuesta para que antes de registrar a los candidatos para las próximas elecciones de 2009 pasen por el ojo del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), con el fin de detectar si algún candidato de cualquier partido político tiene vínculos con el narcotráfico u otra vertiente del crimen organizado. Así que entre sus múltiples ocupaciones el Cisen tendrá otra tarea. ¿Será que con el clima de violencia que priva en el país el centro de inteligencia tenga tiempo?
Bajo reserva ahora también se oye
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