El progreso científico ha logrado dar un sentido vital a las células madres, piezas claves en la vida y en el cuidado futuro del organismo humano. Sorprendentemente estos elementos naturales tienen propiedades capaces de modificar positivamente la piel, a la cual pueden proteger desde dentro, dotándola de una capacidad rejuvenecedora. Esto es posible porque las células madre son especiales, poseen la virtud de regenerar otras células, en las cuales recrean funciones óptimas que trasladan a los tejidos del organismo, incluida la piel. Por ello, dan vida u origen a otras. Más allá Los poderes naturales de estos organismo han sido aprovechados por la ciencia, como es el caso de Cellvivance, un tratamiento facial reafirmante y activador inspirado en el poder regenerador de las células madre. Su acción tiene que ver con el sistema Cell-Firmant Technologie, que ayuda a la regeneración de la piel del rostro. En los laboratorios se trabajó para unir dos elementos: Em-briox y Bioplacent, componentes de origen vegetal en estado embrionario que promueven las proteínas esenciales de la piel para regenerar el tejido del rostro y recuperar su firmeza. El EM-briox (Innovación Mundial) impulsa la síntesis de cuatro proteínas esenciales en la matriz dérmica, de esta forma se produce una regeneración del tejido, las fibras se reorganizan y la piel del rostro vuelve a verse tersa. Por su lado, Bioplacent es una combinación de extractos vegetales de alto nivel nutritivo que permiten mantener las condiciones óptimas para que el nuevo tejido conserve sus propiedades jóvenes. De acuerdo con la Elisa Shearer, integrante de la Asociación para la Investigación Dermatológica Plástica y Estética de París, “hoy la cosmética está viviendo una revolución con el desarrollo de tratamientos inspirados en las células madre, el gran descubrimiento del siglo XXI, que promueven la regeneración de nuevo tejido y le devuelven a la piel toda su firmeza. Es uno de los grandes retos de la ciencia”. Cambios naturales La especialista, vocera de la marca L´Bel Paris, nos cuenta: A partir de cierta edad el proceso natural de renovación celular se empieza a hacer más lento, ocasionando la pérdida de firmeza y elasticidad en la piel. Es en el camino de renovación celular cuando un grupo de células de nuestra piel mueren para dar paso al nacimiento de nuevas. A partir de los 30 años, los tejidos dérmicos van perdiendo sus propiedades jóvenes de firmeza y elasticidad, y como consecuencia la piel empiece a ceder. Consejos expertos Elisa Shearer dice que es recomendable utilizar Cellvivance a partir de los 30 años como un tratamiento preventivo para combatir los problemas específicos de la pérdida de firmeza y elasticidad de la piel, porque es a partir de esa edad cuando el proceso de renovación celular empieza a volverse más lento y los niveles de colágeno y elastina van disminuyendo. El producto, explica, debe aplicarse en las noches después de haber desmaquillado, limpiado, tonificado y nutrido el rostro. La forma correcta de emplearse es con masajes en forma ascendente a través de deslizamientos suaves, con los dedos anulares y medios. |