Como en México no todo es violencia ni política, entre los fanáticos de la tecnología y los gadgets crece un rumor. Se dice que desde el lunes en la tienda de iTunes se podrán comprar canciones, programas de televisión o rentar películas para reproducirlos en los aparatos de la compañía que dirige Steve Jobs. La empresa se había rehusado a abrir esa opción en nuestro país aludiendo problemas con la piratería. Tradicionalmente, la empresa no anuncia sus lanzamientos sino que deja a sus seguidores alimentar la especulación para después dar la sorpresa. En unas horas se sabrá si se rompe el tabú o se permite a los consumidores mexicanos adquirir música respetando los derechos de autor. Eso sí, las versiones indican que el precio por canción sería más alto que en Estados Unidos, de los 99 centavos que se pagan en EU (unos 11 pesos), por 15 pesos aquí (aproximadamente 1.40 dólares). Nada es perfecto.Aunque parezca cosa de cuentos, la medianoche del pasado jueves dos acérrimos rivales en el PRD se estrecharon las manos. Ver para creer. Los personajes son Jesús Ortega y Alejandro Encinas, quienes francamente no se podían ni ver. Cada vez que uno hablaba del otro era sólo para lanzar calificativos incendiaros, y hasta insultos, por el tema de las elecciones internas del sol azteca, envueltas en un cochinero, según el propio partido, y en la que ambos se autoproclamaron ganadores. En una tregua no proclamada, mucho menos escrita, los perredistas se reunieron en el Hotel Diplomático de la ciudad de México a convocatoria de Camilo Valenzuela y Alfonso Ramírez Cuéllar. El objetivo era lograr un acuerdo de unidad interna previo al Congreso Nacional que arranca hoy sábado. Eso sí, ninguno declinó sus posiciones. El argumento para convencer a los ex aspirantes a la presidencia del partido para que se vieran sin pelear, fue esgrimido por el propio Valenzuela: “Hay dos opciones para el partido: o sale del estado de coma en que se encuentra, o se parte”. La situación de inseguridad que se vive en muchos puntos del país tiene al presidente Felipe Calderón muy preocupado. Ayer, en su gira por San Luis Potosí se le vio serio y con pocas ganas de hacer comentarios chuscos como usualmente lo hace en sus actos públicos en sus giras por el interior del país. Justo cuando estaba en curso un enfrentamiento entre un grupo armado y elementos del Ejército mexicano en Guanajuato, al presidente Calderón se le puso al tanto del evento. Por 15 minutos analizó en un salón del nuevo campus de la Universidad Politécnica lo que sucedía en las cercanías del rancho de su antecesor Vicente Fox. |